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12/09/16 Caño Cristales

Caño Cristales es un lugar con magia. Disfrutamos mucho de la visita aunque en algunos casos nos lo pusieron complicado y encontramos gente de la zona muy agradable de la que nos costó despedirnos. Pero empecemos por el principio. Nosotros procuramos montarnos los viajes o las excursiones por nuestra cuenta. Te permite empaparte más del lugar y tener que tratar directamente con los actores del lugar que vas a visitar. Para Caño Cristales nos advirtieron que sólo se podía ir con un operador turístico, pero nosotros no nos creemos esas cosas y lo organizamos por nuestra cuenta.

Lo primero es llegar a La Macarena, que es el lugar de partida para visitar los caños. La Macarena ha sido siempre zona de las FARC y es un lugar de acceso complicado. Después de valorar varias alternativas (si te interesa acceder a la zona pulsa aquí) tomamos un bus en Bogotá a las 4 de la mañana y una avioneta en Villavicencio sobre las 8:30.

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Villavicencio es una ciudad que marca el fin de la cordillera oriental ...

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… y el comienzo de Los Llanos.

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Nos llamó la atención un pueblo triangular.

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Sobrevolamos Caño Cristales.

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Y llegamos a La Macarena que está junto al río Guayabero.

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La torre de control es portátil.

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A la espera de nuevas sensaciones.

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Como la de ver que los equipajes del aeropuerto se transportan en carro de tracción animal.

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Al llegar a La Macarena todo te obligaba a ir a un operador turístico, contratar un tour y tener todo hecho, pero a un precio muy alto. Nosotros nos esforzamos en buscar a un guía ‘oficial’ y arreglar directamente la visita con él. Gastamos un montón de tiempo en el empeño, y al final nos dimos cuenta de que era imposible. Hasta el 2015 esto se podía hacer, pero actualmente han establecido un procedimiento en el que los operadores turísticos son los únicos que pueden gestionar la documentación de acceso al parque y no encontramos otra manera. Nosotros pensamos que funcionan como una mafia que ha cerrado cualquier otra alternativa y cobran unos precios muy altos, que les deja buenos beneficios por vender un paquete que a nosotros no nos interesaba. Deciden como te vas a transportar, qué vas a comer, que guía te va a tocar y cuál es el recorrido que vas a hacer (hay varios recorridos y se reparten entre los operadores por temas de cupo). Yo estaba encendido porque nos torearan de esa manera y no hubiera otra alternativa. O nos volvíamos sin hacer la visita después del coste de llegar allí o tragábamos con este ‘clan’ de operadoras que te imponían sus tours a su manera. Obviamente no hablas con los ‘capos’ del clan de operadoras, si no con trabajadores que entienden tu enojo pero que se ciñen a lo establecido. Al final tragamos después de varias negociaciones con diferentes operadores y descuentos sucesivos.

Hasta aquí el mal rollo, después todo de maravilla. Para compensar el coste buscamos alojamiento por nuestra cuenta. Los mas parecido a hoteles tenía un precio también muy alto o estaban llenos. Lo más parecido a hostels no nos gustaba y como además llevábamos nuestra tienda de camping, al final conseguimos que nos ayudaran a encontrar una finca donde acampar. Acampamos en la finca ‘Cristalitos’ que es el nombre de otro caño que está cerca de ella. Ir fue un poco complicado. Primero un motocarro algunos kilómetros que nos dejó en la entrada de la finca. Luego andar por una pista 10 o 15 minutos con el equipaje a cuestas atravesando zonas inundadas, descalzos y con el agua a veces por las rodillas hasta el río Guayabero.

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Allí se toma una barca para cruzarlo. El método curiosísimo. Hay un cable de acero que cruza a varios metros de altura. El cable tiene una cadena que se puede deslizar en ambos sentidos. Según que esta cadena se enganche en la barca a babor o estribor, y con la fuerza de la corriente, el barco se desplaza a una orilla o a la otro. Ecológico y sencillo.

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Esa misma tarde visitamos el Caño Cristalitos, es sólo un aperitivo de lo que nos espera mañana.

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Al entrar al Parque hay varios controles, hasta los militares están allí, además nos ‘anillaban’ para tenernos identificados.

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Lisandro era nuestro guía, nos dijo que nos tocaba hacer el recorrido del Aguila y nos encaminó a Caño Escondido, primero de los cinco caños que habría que recorrer. Al llegar al caño vimos las plantas (Macarenia clavígera) que hacen especiales a estos ríos. La coloración de estas plantas depende de la cantidad de sol que reciben diariamente. Si no les da mucho sol pueden ser verdes o blanquecinas y luego, según el nivel de insolación, se vuelven rosadas, rojas o incluso violetas. Eso se ve muy bien en el este caño.

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El sendero del águila es el más largo de todos, 13 km según el guía, atravesando diferentes tipos de vegetación, destacando unas plantas llamadas vellozias que crecían literalmente sobre rocas, sin apenas tierra en sus raíces.

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El segundo caño es el Caño de la Pasión, y fuimos contagiados Risa1p

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En el tercero encontramos un pasaje subterráneo.

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Encontramos cascadas y zonas en las que se permitía el baño, que al final realizamos medio vestidos y calzados, pues entrábamos y salíamos del agua con frecuencia.

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Y fuimos recorriendo hasta llegar a la cascada del águila, en la que reconocimos la forma de la cabeza y las alas de este ave.

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Todo el recorrido fue a través de parajes realmente bellos.

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Y muchas fotos más-

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Con zonas en las que esquivábamos el agua y otras en las que no podíamos.

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El grupo fue muy agradable, éramos 5 Eduardo de Colombia, Andrea y Margarita italianos y nosotros.

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Eduardo tiene un club de buceo en Colombia, en Capurgana cerca de Panamá en el lado del Caribe y parece que ofrece acceso a una zona muy poco explotada e interesante. Si te interesa puedes visitarlo en su página web.

Pero quiero hacer una mención especial de Lisandro, nuestro guía. Estuvimos hablando mucho rato de su vida, muy interesante, y de cuestiones del país. Entre otras cosas de la situación actual con la paz en las puertas. Fue un guía competente y muy agradable, que organizó el recorrido de manera que pudiéramos disfrutar de la belleza del lugar y que pudiéramos bañarnos en muchos sitios y mucho tiempo, pues otros guías quieren acabar cuanto antes y se preocupan menos de sus grupos. Os muestro su tarjeta por si queréis contactar con el.

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Caño Cristales es una zona que parece que tiene petróleo en el subsuelo, a tal punto que emerge a la superficie. En la foto se puede ver a Lisandro sacando brea con un palo. Esto es una amenaza para este enclave tan especial. De hecho ya han habido varios proyectos de explotación, de los cuales uno fue aprobado por el gobierno. Gracias a una fuerte oposición popular y probablemente a que era territorio de la guerrilla, al final el proyecto no prosperó.

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Hablando de guerrilla, ahí la hemos vivido muy cerca. Se ha firmado un acuerdo de paz que debe ser refrendado a primeros de octubre por el pueblo colombiano. La única oposición importante es la del expresidente Uribe (cuyo padre fue asesinado por las FARC) pero todo el mundo da por hecho que va a ganar el SI y cerca de La Macarena se han reunido muchos guerrilleros, e incluso estaba presente su máximo dirigente Timoleón Jiménez ‘Timochenko’, el cual llegó escoltado de policías y ejército. El caso es que vimos muchos militares por la zona. La sensación es que el país está viviendo un momento histórico, que todo el mundo habla frecuentemente del referéndum y que no hemos encontrado a nadie que se posicione claramente por el NO a la paz.

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Después de un día fantástico, en uno de los lugares que ponemos en nuestra lista de sitios mágicos, regresamos a la finca Cristalitos. Allí nos esperaban Obeida y Ramón junto a su nieta Salomé.

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Nos sentíamos como en familia, Obeida cocina rico rico Risa1p y nos costó despedirnos de ellos. Si llevas tu tienda de campaña, el sitio es más que recomendable, por acampar pagábamos menos de 3 Euros al día. Para llegar allí debes contactar con Perico, que gestiona la finca o con Obeida. A nosotros nos dieron el contacto en el pueblo, concretamente una empleada de un operador local que estaba junto al Aeropuerto. De momento no tienen página web ni nada que se le parezca.

Regresamos en canoa al pueblo y nos cruzamos con otra curiosa canoa llena de vacas antes de llegar al ‘puerto’ de La Macarena.

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En el pueblo pasamos la mañana esperando la salida del vuelo que tuvo que retrasarse porque nos cayó una tormenta de esas que caen en zonas tropicales. Hasta tal punto que tuvieron que cerrar el aeropuerto hasta que pasase.

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Una vez de vuelta en Villavicencio nos volvió a caer un tormentón tremendo, en este caso cuando regresábamos en bus a Bogotá hubo un derrumbe que cortó la carretera y nos devolvieron al pueblo. El tráfico era un caos, una de las plazas que atravesamos estaba colapsada porque todo el mundo entró y no podía salir nadie. Estuvimos mucho tiempo ‘pillados’. Al final pasamos un par de días de descanso en la ciudad poniéndonos al día con el ordenador y paseando.

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A la vuelta a Bogotá subimos por la aérea carretera que comunica ambas ciudades. Como ya hemos comentado la movilidad por carretera en Colombia es complicada. Para recorrer los 126 km que separan ambas ciudades el bus tardó casi 4 horas.

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07/09/16 Bogotá

Salimos hacia Bogotá en avión por primera vez desde nuestra llegada a México. Nos queda mucho hasta llegar al Sur de Argentina y queremos llegar antes del verano austral.

En Sudamérica empiezan a llegar las compañías low cost y en Colombia ‘Viva Colombia’ es la primera, que gran ayuda a la economía del viajero Risa1p.

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En Bogotá nos esperan Yolanda, Hugo, Laura y la pequeña Isabella, la familia de Catalina, una voluntaria de Agua de Coco en Madagascar con la que trabamos una buena amistad. Ellos nos recogen del aeropuerto, nos alojan en su casa y nos brindan su cariño y amistad, así da gusto viajar.

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También nos encontramos allí con Paco y Sandra, a los que conocíamos indirectamente, y a los que hemos seguido por varios países hasta que los hemos encontrado aquí.

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Y nos encontramos con Kayoko con la que nos une una gran amistad desde hace muchos años en España y su pareja Johan a quien conocimos en Madagascar más recientemente. Nos han acogido en su casa durante varios días y se han desvivido por hacernos la estancia muy agradable.

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Además están montando un negocio de hacer pizzas a domicilio para fiestas y eventos hogareños y nos hicieron una muestra en vivo de sus habilidades. Rico, rico Risa2p

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Estuvimos en su casa en La Calera, un pueblo a casi 3.000 m de altitud que está en un entorno que parece Galicia y que tiene una carretera de acceso que muestra una gran panorámica sobre Bogotá.

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Dedicamos un día a visitar la gran ciudad que tiene unos 10 millones de habitantes. Es un caos circulatorio con unos atascos (trancones) monumentales que no se arreglan ni con la normativa ‘pico y placa’ que limita la circulación de los vehículos con matrícula (placa) par e impar en días alternos en las horas pico, que son muchas. La ciudad ha ocupado el centro con grandes edificios que conviven con los pocos edificios coloniales que todavía sobreviven.

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Por lo demás el centro está ocupado por edificios públicos, bancos y grandes compañías y tiene mucha actividad comercial.

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En la última foto se ve una gran bandera blanca que hace referencia al proceso de paz con las FARC que será consultado en referéndum en menos de un mes. Es el tema central de muchas conversaciones. Tenemos la sensación de ser testigos de un momento histórico del país. Hoy en la Plaza Bolívar, que es el centro de la ciudad, hay un concierto de numerosos artistas en apoyo al Si en las votaciones. El acceso está controlado por la policía, que registra a todos los que accedemos al lugar.

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También visitamos el Museo del Oro, que contiene una enorme colección de piezas precolombinas bien organizadas y descritas.

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Y el museo Botero que contiene muchas de sus obras y las de su colección de obras de otros pintores. Es un bonito museo con entrada y guía gratuitos. Nosotros tuvimos un licenciado en Historia para nosotros solos que fue magnífico.

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El museo se encuentra en el barrio de la Candelaria, junto al centro, que tiene más sabor y colorido.

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Otro día fuimos a recorrer algunos lugares de las cercanías de Bogotá. Empezamos por el pueblo de Guatavita, es un pueblo de construcción reciente, pues el antiguo está sumergido en un embalse construido en el valle.

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Luego fuimos a la Laguna del Cacique de Guatavita. Esta laguna ocupa lo que parece un cráter elevado sobre el terreno que lo rodea. Es el legendario ‘El Dorado’ y tiene una historia interesantísima que nos relató el guía local. Esta es la tierra de los Muiscas, los habitantes ancestrales de la región. Su jefe es el cacique de Guatavita y su mujer. En el proceso de ‘investidura’ del cacique, se le llevaba a la laguna y antes de amanecer se le untaba de miel y otros ungüentos y se le cubría de polvo de oro, El Dorado, cuando le daban los primeros rayos de sol y le hacían brillar se zambullía en el centro de la laguna y se desprendía ese oro y se hacían ofrendas que se depositaban en el centro de la laguna, más la de los miles de asistentes que las arrojaban en las orillas. La laguna ha sido rastreada desde la llegada de los españoles por los buscatesoros y llegaron a abrir una grieta en el borde del cráter que ha reducido su profundidad en unos 30 metros. El resultado es que se han extraído decenas de miles de objetos de oro de las orillas y del centro del lugar. Es uno de los motivos que hicieron que la ciudad de Bogotá se emplazase cerca de este lugar.

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En el descenso tuvimos un bonito arcoiris.

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Luego nos dirigimos hacia Zipaquirá famoso porque en el lugar existe una enorme mina de sal que no es abierta y que una parte de ella se ha convertido en la Catedral de Sal. Esta mina se explota desde tiempos prehispánicos. Primero en excavación abierta. Luego a través de galerías. Más tarde se hizo un nuevo nivel de galerías inmensas de 200 metros de largo, unos 20 de ancho y unos 30 de alto. Este tercer nivel es el que parcialmente se ha convertido en Catedral esculpiendo en sus paredes símbolos religiosos. En una de las naves está la Catedral propiamente dicha en la que se ofician misas y matrimonios, aunque hay que pagar la entrada, que no es nada barata, para acceder.

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En uno de los lugares parecía que se veían dos niveles.

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Pero era un efecto óptico del que nos dimos cuenta al vernos reflejados.

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Hay algunas escenas esculpidas en sal.

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En otra de las galerías tenían un espectáculo de luces en el techo.

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Al salir de la mina nos dimos una vuelta por Zipaquirá.

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Y había un festival de tunas Risa1p

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Al tercer día nos fuimos a dar un paseo a un Parque Nacional Natural.

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Es un parque en el que predomina el bosque andino. La zona a la que fuimos era bastante alta, por encima de los 3.000 m. Los animales más grandes son los felinos, muy difíciles de ver, los osos, que sólo vimos este:

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Y los venados que eran bastante abundantes.

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El paisaje era bonito, de bosque y alta montaña, pero la satisfacción no fue completa. Los trámites pasaban por pedir visita porque hay un cupo de entrada limitado. Había que pagar por banco la tasa de entrada, ok. Pero resulta que el número de itinerarios factibles sin guía es muy reducido, en el área que elegimos sólo uno que apenas llega a 2 km, el resto que eran otros dos, tenían que ser con guía de manera obligatoria y tampoco eran muy extensos. Para nuestro recorrido de menos de una hora tuvimos que estar más de 5 horas en el coche entre ida y vuelta por pistas de tierra dando brincos. Por tanto buen paisaje y avistamiento de bonitos paisajes y de fauna, pero excesivamente remoto para lo que te dejan hacer. En cualquier caso, bello paisaje.

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En algunas zonas de altura dominaban unas plantas muy llamativas llamadas frailejones.

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El sendero nos gustó mucho. Tuvimos que alquilar botas altas para recorrerlo.

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Recorría diferentes tipos de terreno con un arbolado cubierto de líquenes y en algunos puntos escaleras sobre raíces de lo denso e intrincado que era pasar por algunos sitios.

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El día que salimos de Bogotá a Ecuador era domingo y el puerto que sube a La Calera como la ciudad, en domingo cierran algunas calles al tráfico, estaban llenos de ciclistas. Neiro Quintana, Lucho Herrera y otros destacados ciclistas colombianos están creando escuela.

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04/09/16 Cartagena de Indias

Cartagena de Indias es una ciudad que nos sorprende. No tengo muy claro que es lo que esperábamos de esta ciudad, pero lo que encontramos es una ciudad enorme, industrial, portuaria, con una zona de playas similar a Benidorm y un centro histórico que nos ha parecido magnífico. En arquitectura colonial española es lo mejor que hemos encontrado hasta ahora, y eso que ya hemos visto muchas ciudades bonitas.

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También visitamos el Castillo de San Felipe donde se resolvió una batalla de mayor entidad que la de la Armada Invencible, que perdieron los ingleses contra los españoles y de la que yo no tuve noticia hasta hace tres o cuatro años. Desde luego es uno de los lugares que más ganas tenía de conocer en la ciudad.

Pero vamos por partes. En primer lugar el centro histórico que todavía conserva una parte importante de la muralla está lleno de calles encantadoras con sus balcones de madera, sus plazas, iglesias y edificios administrativos que forman un conjunto que es Patrimonio de la Humanidad de forma más que merecida.

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Aquí tienes más fotos:

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Además de la monumentalidad, muchísima vida en las calles y muchas actividades como esta clase de zumba pública o actuaciones de diversos grupos.

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También destaca la furia comercial de la ciudad, que tiene gran cantidad de tiendas orientadas al turismo y muchos puestos callejeros.

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También visitamos el museo del oro, que además era gratuito.

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Otra actividad que llevamos a cabo fue contratar una visita turística en una ‘Chiva’, que es un bus de los escolares USA transformado al estilo latinoamericano y que nos llevó primero por Bocagrande, que es una versión colombiana de nuestro Benidorm.

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Luego nos llevaron al monumento de las botas viejas, que hacen referencia a una estrofa de un poema colombiano, y en el que todo el mundo quería tomarse una foto.

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Subimos al cerro de la Popa, donde hay un monasterio y sobre todo unas amplias vistas de la ciudad.

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Y finalmente llegamos al Castillo de San Felipe de Barajas que tantas ganas tenía de conocer. Aquí tuvo lugar una batalla decisiva del año 1741 que, de haber sido ganada por los ingleses, hubiera cambiado la historia de Latinoamérica. Seguramente habrían cambiado el español por el inglés y el sistema político. Nunca sabremos si el continente salio perdiendo o ganando …

Los protagonistas de la batalla fueron el Almirante de la Armada Inglesa Edward Vernon que dirigía, según algunas fuentes, la mayor flota de guerra jamás reunida hasta entonces con casi 200 navíos y cerca de 30.000 hombres y por el lado español el Almirante General Blas de Lezo y Olavarrieta que disponía de 6 embarcaciones y casi 3.000 hombres. A Blas de Lezo le llamaban el medio hombre porque en batallas anteriores había perdido un ojo, un brazo y una pierna.

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El relato de la batalla se puede encontrar por ejemplo en wikipedia pero queda claro que sobre todo la astucia de Blas de Lezo y las enfermedades tropicales que se cebaron en los ingleses, permitieron ganar una batalla desigual en la que los ingleses habían avanzado la noticia de la victoria. De hecho en Inglaterra acuñaron unas medallas en las que aparecía Blas de Lezo rindiendo la ciudad a Vernon.

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La derrota fue tan humillante que la Corona Inglesa prohibió que los libros de historia relataran el suceso. Lo sorprendente es que en España sea difícil encontrar personas que conozcan esta parte de nuestra historia. La fortaleza actual es mayor que la de entonces, que fue ampliada para mejorar su capacidad defensiva.

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30/08/16 Travesía a Colombia en catamarán

Salimos de Ciudad de Panamá hacia Puerto Lindo en el Caribe. Vamos a embarcarnos en un catamarán para c ruzar a Colombia pasando por unas islas, que nos han dicho que son paradisíacas, las Islas San Blas. Se trata de una travesía de 200 millas (Casi 400 km) por el sur del Caribe. Me hace ilusión, pondré en ejecución mis aprendizajes durante el curso de patrón de yate recreativo. ¡A ver qué tal!

Vuelta a madrugar, tomamos el metro con todo el equipaje, dos buses y un taxi. En tres horas hemos completado100 km más o menos, cada vez nos sentimos más mochileros. Puerto Lindo es un pequeño pueblo de pescadores al fondo de una bahía.

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Llegamos con el tiempo nublado, a esta época aquí la llaman invierno aunque el calor para nosotros a veces es sofocante. Pero no es por la temperatura, sino por las lluvias. Suena un trueno y se nos empieza a caer el cielo encima.

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¡Vaya ambiente para empezar una travesía! Pero igual que empezó todo súbitamente, paró de llover y volvió a quedar una calurosa tarde.

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Paseando por el pueblo nos encontramos al primer cerdo submarinista que hemos visto nunca Risa1p

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También vemos una bandera que nos llama mucho la atención, resulta que no es una esvástica porque está orientada al revés que la de los nazis, y es la bandera de la etnia Kuna, que gobierna su territorio con gran autonomía. Finalmente embarcamos en un dingui (una pequeña zodiac) camino del Santana, el catamarán en el que pasaremos los próximos 5 días. Tres días visitando las islas San Blas y un día y medio de navegación en alta mar hasta Cartagena de Indias.

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En el barco nos embarcamos 9 ‘turistas’ de los más variopinto, Billy y Victory de Inglaterra, Saskia que es holandesa residente en Curaçao, Antoinette y Alejandra canadienses, Lars alemán, Aissa suiza y nosotros. También tres tripulantes Eugenio marinero/cocinero que es argentino, Amanda marinera y asistente de cocina, que es venezolana y Jose, colombiano, que es el capitán. En total 12 personas de 8 nacionalidades y ninguna panameña.

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La visita a las islas fue una maravilla y el único ‘pero’ es al tiempo, pues varias veces llegábamos con el cielo nublado o muy nublado, pero seguíamos estando muy bien Risa2p

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Durante el trayecto nos visitaban kunas para vender artesanía o pescado.

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También nos los encontrábamos en las visitas a las islas.

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Llevan una vida sencilla y en general muy pegada a sus costumbres, pero obteniendo dólares con el turismo y con el comercio de sus productos agrícolas y pesqueros. Además cobran una tasa de 20$ a cada turista que visita las islas. Según nos comentaron parte de esos dineros se los quedan sus élites que viven en apartamentos en Ciudad de Panamá. La historia de siempre.

Los kunas tienen una gran autonomía dentro de su territorio. En 1925 tuvo lugar un conflicto armado entre ellos y el ejército Panameño que se sustentaba en el descontento por la pérdida de derechos desde la independencia de Panamá de Colombia en 1903 y que se disparó a causa de la violación de unas jóvenes por dos policías borrachos. En el tratado de paz que se firmó después de unas negociaciones, adquirieron una gran autonomía para gestionar su territorio y recursos, aplicando sus leyes y costumbres, pasando a gobernarse a través de sus congresos locales y comarcal. A cambio aceptaron el desarrollo del sistema escolar oficial.

La vida en el barco fue apacible y agradable.

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Buena comida que un día se concretó en langostas compradas a los kunas.

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Yo pude practicar los conocimientos de navegación y marinería.

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Aunque algunas tormentas se nos acercaron y nos calaron a base de bien.

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E hicieron que me mareara hasta echarlo todo. Vaya patrón de yate Risa1p Pero siempre después de la tempestad viene la calma yen general navegamos sobre aguas tremendamente tranquilas.

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En ocasiones se nos posaban una especie de golondrinas en el barco a descansar, es increíble como pueden vivir tan lejos de la costa.

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¡Incluso se metían en las dependencias interiores del barco!

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Llegando felizmente a Cartagena de Indias el quinto día de madrugada.

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Momento en el que nos despedimos del Santana.

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25/08/16 Ciudad de Panamá 2

Un imprescindible de Panamá, obviamente, es el Canal. Todos hemos visto documentales sobre las obras de su construcción. Pero cuando se llega al lugar, se ve en el museo las fotos históricas y se recuerda que en ellas murieron decenas de miles de personas, estremece. También la enormidad de todo. Visitamos la parte más turística que es la de las esclusas de Miraflores, en dos saltos conectan el canal con el océano Pacífico.

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En la visita se ve un documental de 10 minutos, un pequeño museo de historia y de cómo es el funcionamiento y las dos esclusas. Además te avisan de cuando está prevista la llegada de barcos. En la zona de las esclusas hay dos canales antiguos. En nuestro caso llegó un barco de gas en el más alejado.

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Cundo bajó abajo y le abrieron las esclusas, llegó un carguero de coches por el canal más próximo.

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También bajó y le abrieron las esclusas pasando a la zona final. A su paso, delante nuestro se aprecia el tamaño real.

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También se ven unas máquinas de tren que sujetan unos cabos que van al barco. Sirven para evitar que el barco roce con las paredes del canal. El margen de muchos de los barcos es de menos de un metro por cada lado. Eso es porque la mayoría de los grandes barcos se construyen con un tamaño que se llama Panamax y que es de una anchura de 1,20 m menor que la del canal, que es de 33,5 metros.

En la actualidad se amplió el canal y al fondo se ve un gran buque navegando por dicha ampliación. Ahora las medidas son mayores con anchuras de hasta casi 50 m, es lo que se denomina el neopanamax.

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Luego nos fuimos a ver el puente de las Américas que cruza la salida del canal antes del salir al océano Pacífico. Coincidió que pudimos hacer una foto desde lo alto del puente al carguero de coches y otr más cuando iba a cruzar debajo del mismo.

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Otra de cosa que llama la atención de la ciudad es la presencia de la naturaleza en las inmediaciones de la misma. En unos casos por como animales salvajes entran en las zonas urbanizadas, como este mapache en busca de comida.

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Hay otra zona muy bien preservada que es el cerro Ancón, estuvo bajo administración americana durante su tiempo de control del canal y hoy es un lugar selvático, con una gran bandera Panameña del tamaño de una cancha de baloncesto que colocaron al recuperar el control del cerro y unas bonitas vistas de la ciudad.

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Y por otro lado destaca el Parque Metropolitano de la Ciudad de Panamá que ofrece senderos y un pequeño centro de interpretación de la Naturaleza. Cobran una entrada de 4 dólares para extranjeros y 1 dólar para los nacionales. Disfrutamos (y sudamos) mucho en su recorrido.

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En el lado opuesto a las zonas naturales tenemos a las moles de cemento que caracterizan a esta ciudad. De todas las formas y tamaños.

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Destaca la torre con forma de tornillo.

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Y su deslumbrante hall de entrada

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O la torre Hard Rock Café de 62 pisos y cambiantes colores nocturnos.

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Y con buenas vistas de la ciudad

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Y un montón de torres más.

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Y por último están las panorámicas, muchas de ellas recogiendo lo que los americanos llaman la sky line, o línea de horizontede la ciudad. Pero también otras imágenes, como estas de los barcos que están a la espera de cruzar el canal.

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O del puente de las Américas o un barco navegando hacia el canal.

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El casco antiguo.

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Pero sobre todo los rascacielos. Como nota curiosa en la primera panorámica, en el lado derecho, aparece una torre con forma de vela y parecida a otra torre con esa forma que hay en Dubai. Se trata de la Torre Trump, el candidato republicano a la presicencia de EEUU. Los dubaitíes lo denunciaron por plagio, pero no prosperó, y se dice que lo que hicieron fue construir un montón de torres alrededor, de tal manera que la torre no se puede ver completa desde casi ningún sito. Vaya venganza.

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25/08/16 Ciudad de Panamá 1

Hemos tenido un largo viaje de Costa Rica a Ciudad de Panamá, un taxi y dos autobuses que nos han llevado quince horas y media, ya estamos echando callo de tanto autobús, aunque el que hemos cogido al entrar en Panamá era de lujo.

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Y aparte de callo estamos echando también brazos de tanto hacer, deshacer y sobre todo cargar equipaje.

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Es nuestra carga, que intentamos reducir al máximo, pero con todo lo que queremos hacer y todos los climas que vamos a atravesar no hemos conseguido aligerarla.

Ciudad de Panamá nos ha sorprendido mucho. Todas las ciudades presentan contrastes, pero esta ciudad es extrema en este aspecto. Diferencia entre riqueza en el centro financiero/comercial y pobreza en barrios que parecen fabelas.

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Entre algunas infraestructuras buenas y unos atacos (tranques los llaman ellos) enormes, tanto es así que las calles están llenas de vendedores ambulantes que atienden a los conductores que literalmente pasan horas para ir de un sitio a otro.

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Para no hablar del problema del transporte público, que aunque hay muchísimos autobuses, hay que hacer mucha cola para cogerlos, van a tope de gente y sufren los mismos atascos.

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Métodos de transporte antiguos como este bus, en el que no se como puede ver el conductor pues sólo hay una pequeña franja de parabrisas transparente.

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Y el moderno metro que ya tiene una línea y están construyendo la segunda.

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Ciudad en restauración en la que conviven lo viejo y lo nuevo.

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El único sitio en el que hemos visto una escavadora dentro de una Catedral.

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País con infraestructuras como el canal, puertos, aeropuerto, enormes puentes y modernos edificios como un museo diseñado por Frank Gehry, el autor del Gugghenhein de Bilbao, o una gran estación de autobuses, de la que sólo se ve una parte.

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Con barrios deprimidos de los que no tomé fotografías.

Una ciudad que nos sorprendió mucho y en la que pasamos 5 días. Inicialmente nos alojamos en nuestra primara casa Airbnb, estaba cerca del aeropuerto y algo lejos del centro, pero que con los atascos enormes quedaba muy lejoooos del centro. Eso es lo que nos decidió, después de unas ida y vuelta lentísimas, a alquilar una moto en un día lluvioso, pero es que estábamos desesperados. Luego la suerte nos sonrió y tuvimos buen tiempo y poca lluvia Risa1p

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Por cierto la moto la alquilamos en Racing Factory 507 que es un negocio montado por Jorge, Colombiano que ha vivido en Valencia muchos años y que nos alquiló una moto prácticamente nueva, así como el cascos y accesorios muy limpios. Su principal negocio es el de las motos de carreras y accesorios, pero el alquiler lo hace muy bien.

También decidimos cambiarnos a un hotel que era un lujazo para los hoteles que habíamos tenido en la últimas semanas y que aunque eran 65$, que son muchos dólares para nuestro presupuesto habitual, nos permitió pasar tres días climatizados, con internet razonablemente bueno y piscina en la terraza. Estuvimos en el Hotel Best Western Zen pero en mostrador no nos podían hacer los precios que si conseguíamos a través de booking.com.

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Aunque la piscina me supuso una otitis que todavía arrastro, es la cara B del lujo Risa1p

En fin, una ciudad que sorprende …

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… por sus muchas caras.

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La primera visita fue al casco antiguo. Hay una parte anterior que llaman la ciudad antigua, y que fue la primera fundada por los españoles. De ella sólo quedan ruinas y fue abandonada tras un sangriento ataque pirata. Se pasó al actual casco antiguo que era más fácilmente fortificable en una pequeña península. A la hora de diseñar nuevas infraestructuras, decidieron no eliminar edificios de esta parte de la ciudad y construyeron alrededor una vía de tres carriles en cada sentido a la que llaman la cinta costera.

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El casco está siendo restaurado en muchos puntos. El resultado es muy agradable.

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Mclick Mclick Mclick Mclick Mclick

Nos sorprendió la iglesia de San Francisco que se reconstruyó a principios del siglo XX formando un conjunto armonioso, además tenía ¡aire acondicionado! en el interior y unos mármoles que nos gustaron mucho.

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Encontramos indios Kunas con sus atavíos por la ciudad y con puestos donde mostraban sus bordados que están realmente muy trabajados.

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Una exposición callejera con reproducciones de cuadros del museo del prado.

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Puestos de frutas y otras cosas por la calle y rincones que nos llamaron la atención.

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