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29/11/16 Región de los Lagos 1

En la región de los Lagos volvemos a quedarnos solos Risa1p Decidimos alquilar un coche pequeño y recorrer las zonas que rodean a Puerto Montt. Básicamente visitamos tres zonas, por un lado desde la ciudad arranca la carretera Austral y vamos a hacer los primeros 100 Km. Que es lo que se puede completar sin tomar un ferry largo. Por otro lado visitaremos dos de los grandes lagos, el de Llanquihue con el volcán Osorno encima y el de Todos los Santos. Finalmente saltaremos a la costa del Pacífico visitando Bahía Mansa.

Los Lagos. Empezamos yendo a Puerto Varas, lugar que nos habían recomendado muchísimo como lugar de turismo de referencia. Tiene unas magníficas vistas del lago Llanquihue y de su icono que es el volcán Osorno y su figura cónica casi perfecta, pero a cambio es muy caro, casi elitista, y no se puede aparcar en ningún sitio sin pagar.

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Salimos corriendo hacia una pequeña población llamada Ensenada. Mejores vistas y más barato Risa1p a medida que vamos avanzando hacia ese lugar obtenemos diferentes vistas del volcán, seguimos teniendo buena suerte con el tiempo y se ve de maravilla.

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También vemos el volcán Calbuco, menos estético quizás pero con mucho más carácter en los últimos tiempos. Hace año y medio tuvo una erupción impresionante. Estuvimos hablando con un indígena Mapuche que regenta un local en la zona. Nos contó que no solo fue testigo directo de la erupción, sino que esquivó la evacuación y estuvo todo el tiempo en la zona. La descripción de los sucesos ocurridos nos pareció muy interesante. Pero lo que más nos impresionó es la historia de su familia. Al parecer vivían en la costa, en Bahía Mansa que visitaremos posteriormente, y que en torno a finales del XIX vino un barco para hacer esclavos. Sus abuelos que eran muy jóvenes junto a otros vecinos huyeron y se trasladaron hasta la Laguna de todos los Santos. Allí se establecieron y ahí existe un núcleo de población nativa, que además ahora es propietaria de sus terrenos de forma documentada, lo cual les permite vivir bien desde el boom del turismo. Oír contar estas historias en primera persona siempre deja huella.

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Llegamos a Ensenada y acampamos en un camping junto al lago. Las vistas por la mañana igual de bellas.

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Por la zona vamos a hacer una marcha que empieza en el lago de Todos los Santos. Para ir hacia ese lago se entra en el Parque Nacional Vicente Pérez Rosales y remontamos el cauce del río Petrohue, tan caudaloso como bonito.

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Llegamos a la entrada al lago desde donde se ve una montaña muy característica llamada Cerro Puntiagudo.

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También hay un lodge, las oficinas del Parque y el comienzo del sendero.

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Todo está cubierto de las recientes cenizas volcánicas de la erupción del Calbuco que en este caso tienen la consistencia de arena de playa y piedras pequeñas. La marcha no es cómoda.

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A medida que ganamos altura, vamos acercándonos al Osorno y vamos teniendo mejor vista del Lago de Todos los Santos y además empieza a aparecer en el horizonte el Cerro Tronador, de más de 3.000 m que hace frontera con Argentina y está muy próximo a Bariloche objetivo que se nos escapa porque no tenemos autorización de cruce de la frontera con este coche.

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Seguimos ganando altura y nuevas vistas, encontramos numerosos ciclistas de montaña.

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Lo que queda de camino no parece muy interesante, hace mucho calor y casi no tenemos agua. Así que desde un punto que debe distar poco del final y con una última vista próxima del volcán nos damos la vuelta.

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De regreso a Ensenada volvemos a pasar por el fascinante río Petrohue. En este caso también para beber sus aguas, refrescarnos los pies y maravillarnos de sus paisajes.

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También hay un lugar ‘imprescindible’ que son los saltos del Petrohue, pero han puesto una entrada de 8 dólares USA por visitante. Por las fotos que hemos visto es similar a los saltos que aparecen en las fotos de arriba. Por eso pasamos de verlo y de pagar la entrada. Nos parece una tomadura de pelo, y a mí ya me queda poco Risa1p

En el lago Llanquihue tuvimos una hermosa puesta de sol.

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Otra actividad bonita es rodear el lago con un paisaje verde intenso, al menos en primavera que es cuando estamos, con mucha actividad ganadera.

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Recalamos en Puerto Octay, pueblo fundado por alemanes con bonitas casas. Una de ellas el Hostal Triwe donde estuvimos muy a gusto.

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28/11/16 Chiloe 2

Al día siguiente fuimos al Parque Nacional de Chiloé. Es posible que le apasione a algún botánico, pero para nosotros no tenía grandes atractivos paisajísticos, o de vida local, por lo que salimos un poco decepcionados.

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A continuación fuimos al Muelle de las Almas donde dice la tradición que el barquero Tempilkawe trasladará el alma del difunto en su bote blanco de espuma al horizonte y al cielo. Lo han convertido todo en negocio y hay que pagar por entrar, por aparcar y caminar casi una hora. Pero el lugar y el paseo son una maravilla. Al contrario de lo de esta mañana, el muelle de las almas nos ha encantado. Muy recomendable.

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A la vuelta más iglesias, Chonci y Nercón.

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Nueva visita a Castro, donde encontramos una escultura de la cabeza de dos serpiente. Es uno de los pocos lugares en los que la serpiente tiene una consideración positiva.

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Acabamos el día celebrando el cumpleaños de Xavi. Cumple treintaytantos. No se que hacemos viajando con gente tan vieja Risa1p

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Al día siguiente nos preparamos para salir. Me dí cuenta que tenía a la ventana a mi propia Gala de Dalí secándose el pelo y la compañía de Judith, la mujer que susurraba a los caballos. ¿se puede pedir más?

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Visitamos Ancud en el norte de la isla, donde no olvidamos comprar unos riquísimos sandwiches en un local llamado ‘ajo’ en la calle Pudeto 386. No se si son los mejores sandwichs de sudamérica como nos dijeron, pero estaban riquísimos.

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Luego agarramos el Ferry para cruzar hacia Puerto Montt, allí fue donde dimos buena cuenta de los sandwichs.

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La llegada a Puerto Montt representará que Judith y Xavi retornarán el coche en Puerto Natales, a unos 2.000 km de aquí y nosotros continuaremos solos de nuevo. Han sido 20 días en los que hemos compartido viaje, habitación, sensaciones, … Lo bueno de los viajes no sólo son los sitios que conoces, sino también la gente con la que los compartes. Judith, Xavi ha sido una maravilla. Hasta que volvamos a coincidir Risa1p

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26/11/16 Chiloe 1

Al día siguiente tomamos el ferry a la ciudad de Quellón en la isla de Chiloé, mítica por muchas historias, y que queríamos conocer especialmente después de leer ‘El cuaderno de Maya’ de Isabel Allende, que en gran parte se desarrolla en la isla.

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De Quellón bajamos 5 km en dirección sur para llegar al cartel que marca el km 0 de la carretera Panamericana, que comienza en este punto y llega hasta Anchorage en Alaska después de 21.000 km, además estamos contentos de haber recorrido probablemente el 75% de esta ruta.

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En el camino nos encontramos la primera casa sonriente que hemos visto en la vida, y eso que llovía a cántaros.

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Ponemos rumbo a Castro, Capital de la isla y situada más o menos en el centro de la misma. A pesar de que es un lugar muy bello, nos decepciona un poco porque su paisaje es suave frente a las enormes montañas y glaciares que acabamos de dejar atrás. Pero pronto el conjunto de la isla: pueblos, paisajes y sobre todo sus habitantes nos conquistan incondicionalmente.

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En Castro destacan varios barrios de palafitos, que siempre tuvimos la mala suerte de ver con marea baja.

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Encontramos de nuevo una cabaña que es una maravilla. ¡Que vistas!

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Al día siguiente salimos hacia la isla de Quinchao, que dicen que es uno de los lugares más bonitos de Chiloé y a donde cruzamos con un corto ferry. Visitamos en primer lugar Curaco de Vélez. Como ocurrirá en toda la isla, las casas de madera nos parecen especialmente bonitas.

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Continuamos hacia Achao. Es el mayor pueblo de la isla. Aquí visitamos la primera de un conjunto de Iglesias en madera que son Patrimonio de la Humanidad. Estas iglesias han sido construidas por carpinteros chilotes usando técnicas de construcción de barcos junto a técnicas y diseños traídos de Baviera, Hungría y Transilvana. Los chilotes tienen la falsa creencia de que están construidas sin el uso de clavos, lo cual no es cierto, pero si lo es que se usan en menos cantidad que en otras construcciones de madera. Son un conjunto de 16 iglesias con fechas de construcción comprendidas entre los 80 y los 300 años.

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Al entrar a la iglesia vemos que está llena de grupos musicales preparándose para salir a una especie de desfile concurso de bandas de la zona.

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De aquí saltamos a Quinchao, en busca de más paisajes y otra iglesia.

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A la vuelta nos encontramos una vez más con unas plantas de hojas gigantes llamadas nalcas que llegan a tener 2 m de diámetro. Parece que hemos entrado a la película de ‘Cariño he encogido a los niños’ Risa1p

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Volvemos a Achao para comer en un evento Teletón. La Teletón es un programa de televisión muy parecido a las maratones de recaudación de fondos que hacen algunas televisiones en España. Pero en nuestro país la maratón se restringe a las donaciones que hace el público durante el programa. En Chile un montón de empresas, asociaciones o grupos vecinales ponen en marcha gran cantidad de iniciativas de recaudación de fondos. En este caso la municipalidad organiza varias actividades. Una de ellas es una comida popular en la que se prepara cordero al palo con ensalada y curanto que es una comida típica chilota. Todo el mundo aporta la comida y el trabajo, y los fondos se entregan para la Teletón. El cordero al palo es de lo más exquisito que he comido en carne, ya vengo probándolo desde Argentina, y el curanto que se hace a base de moluscos, carnes y patatas. Tradicionalmente se prepara en agujeros en la tierra con piedras calientes, aunque en este caso lo han hecho en una olla con fuego. La gente derrocha alegría y buena onda. Todo riquísimo, barato y solidario Risa1p

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Otra actividad Teletón después de la comida la organizó un grupo de motoristas y quads, que se ofrecen a montar en sus máquinas a niños y adultos para dar vueltas por la playa. Lo recaudado en entradas también se dona.

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Continuamente llegaban barcos de otras islas cargados de gente.

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En fin, agradable visita al pueblo y bonitas casas.

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Desde ahí volvimos a la isla mayor y nos dedicamos a visitar pueblos de la zona que también tuvieran iglesias que fueran Patrimonio. Empezamos por San Juan, que aparte de la Iglesia tienen un cementerio en el que parece que los difuntos tienen que saber nadar por lo próximo que está el mar y que además tiene una industria de construcción de barcos bastante artesanal.

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Además tienen sus cisnes de cuello negro y sus bonitas casas de madera.

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La siguiente visita fue a Tenaún con su iglesia y su playa.

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Siguiente etapa Dalcahue, cerca de donde estamos alojados.

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Y la última visita del día ,cruzando verdes pastos, en Rilan.

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25/11/16 Ctra. Austral a Chaiten

En Puerto Aysen dormimos en unas cabañas llamadas Sangri La el paraíso perdido camino al Lago de los Palos a 6 km del pueblo. Son unas cabañas magníficas en un entorno igualmente magnífico, además como estaban en temporada baja negociamos un buen precio.

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Nos pusimos en marcha con otros cuatrocientos km por delante, seguimos yendo demasiado rápido dejando sitios preciosos sin disfrutarlos. Pensamos que algún día volveremos a recorrer estos parajes con más sosiego. Aunque amaneció un día radiante, se cubrirá poco a poco y nos lloverá a ratos. Creo que desde Punta Arenas es el primer día que no hace buen tiempo, increíble para esta región del planeta. Los paisajes de cuento se van sucediendo unos tras otros.

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En cuanto a la ruta el asfalto es sustituido en grandes tramos por ripio. Además están de obras dinamitando en algunas zonas y cortan el tráfico de 13:30 a 17:00. Afortunadamente esto nos pilla en el Ventisquero Colgado, un espectacular glaciar sobre una gran pared vertical en el Parque Nacional Queulat. Primero hay un río de montaña ...

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… que cruzamos por un puente colgante para acceder a un bosque …

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… que da acceso a un lago, el lago de los témpanos, porque hace no muchos años el glaciar llegaba al lago y lo llenaba de grandes témpanos, allí apenas alcanzamos a ver algo del glaciar y el derrumbe de una gran masa de hielo como se ve en la segunda foto, …

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… nos embarcamos en su búsqueda, …

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… y finalmente aparece majestuoso.

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No paran de aparecer lugares impresionantes en esta ruta. Como complemento, está siempre lleno de aves. Aquí, en la ventanilla de los billetes de la zodiac, un pajarillo ha anidado y aunque parece que no cabe, entra y sale en un instante. El siguiente busca las migas que se nos han podido caer al suelo.

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Finalmente llegamos a Chaiten, donde sale el ferry que tomaremos mañana.

24/11/16 Ctra. Austral Puerto Aysen

Salimos de Puerto Rio Tranquilo para realizar algo menos de 300 Km, pero el tiempo que dan los navegadores es de más de 6 horas y eso que a mitad de la ruta o un poco antes en Cerro Castillo empieza el asfalto, algo que se nos antoja un lujo. Entre Argentina y Chile llevamos recorridos unos 800 km de ripio. Ya hemos hecho un máster en la materia Risa1p

Uno de los lugares por el que pasamos se llama Bahía Murta, no le vendría mal el nombre de Muerta por la gran cantidad de árboles quemados que quedan en la zona.

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Pero siguiendo la tónica habitual, los paisajes que nos rodean son magníficos y además llevamos unos días con continuo buen tiempo en una tierra en la que la primavera suele ser muy lluviosa.

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En un momento dado aparece una montaña que destaca sobre las del entorno, Cerro Castillo. Una ve descubierta no podemos dejar de hacerle fotos.

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Aunque el resto del paisaje sigue siendo una maravilla.

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Al pie del cerro hay un museo básicamente etnográfico en el edificio de una antigua escuela (bueno, no tan antigua, es de los años 60) que además está próxima a un centro arqueológico en los que aparecen gran cantidad de manos perfiladas en positivo y en negativo. Datan de unos 1.500 años A.C.

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Una oveja se nos acercó a ver si la dábamos algo, pero nosotros solo teníamos ojos para el Cerro Castillo

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Poco después llegamos a la localidad de Cerro Castillo donde aparece el asfalto. Habíamos olvidado la sensación de conducir de manera suave y silenciosa. Desde allí comienza una fuerte subida llamada ‘Cuesta del Diablo’ desde la que apenas se ve el Cerro y que da paso al portezuelo Ibáñez encajado entre altas paredes de roca.

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Finalmente llegamos a la ciudad de Coyhaique, que es la capital de la región y principal urbe de la carretera austral si excluimos a Puerto Montt que es la cabecera de la carretera. En la ciudad paramos sólo a echar combustible y sacar dinero. A la salida encontramos un mirador que nos permite ver la ciudad y la mole de basalto bajo la que se asienta.

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Enseguida entramos al valle del río Simpson con sus caudalosos rápidos, rocas destacadas y praderas de espectaculares flores moradas de lupinos (Lupinus polyphyllus), planta introducida que se ha extendido rápidamente por gran parte de la Patagonia.

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También son llamativas las cascadas ‘Velo de la novia’ y ‘Cascada de la Virgen’.

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Finalmente, después de casi todo el día conduciendo, llegamos a Puerto Aysén.

22/11/16 Ctra. Austral Puerto Rio Tranquilo

Salimos de Caleta Tortel hacia el Norte. Al poco de salir nos encontramos un coche volcado. Ayer al atardecer no estaba. Paramos a ver si había alguien dentro, pero por suerte quien estuviera había sido rescatado. Seguimos ruta y apesar de que ya conocemos la ruta, siguen apareciendo sitios escénicos.

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Antes de Cochrane sale una pista a la izquierda con el letrero de Ñadis. Por ahí hay un interesante sendero llamado el Corte de San Carlos que queremos recorrer. La pista es buena al principio pero luego se estrecha y se va deteriorando. Tenemos que atravesar un largo puente colgante y seguir hasta un punto en el que la pista casi desaparece. Todo esto por fincas particulares que están cerradas con puertas para evitar que se escape el ganado.

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Al final llegamos a una casa y más tarde encontramos a dos vaqueros, a caballo, que nos indican donde empieza el sendero. Uno de ellos es el propietario de estas tierras, pero en general no tienen ningún problema en que haya visitantes. Ellos hoy se van a buscar caballos asalvajados para empezar a domarlos. ¡Es como el Far West! Risa1p

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Esta actividad se hace normalmente de forma organizada y a caballo, nosotros vamos por nuestra cuenta a pie, esperamos no perdernos y que el camino sea cómodo. Preparamos los bocadillos y empezamos a caminar. Enseguida nos damos cuenta de que tenemos que atravesar varios ríos, y que no tienen piedras para vadearlos en seco, normalmente se cruzan a caballo, así que nos tenemos que mojar. Además como intuimos que son varios, evaluamos que no merece la pena descalzarse, así que nos metemos calzados.

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El río Baker, imponente, siempre a nuestra derecha. Tenemos unas hermosas praderas que aparecen con restos de grandes árboles quemados. El Gobierno Chileno entregó la tierra a colonos, ellos debían hacer estas tierras ‘productivas’ y una de las maneras era crear pastos para ganado. Por ello los colonos quemaban el bosque y lo convertían en praderas. Encontramos por todos los lados las huellas de estos incendios, a veces inmensos. Muchas de las zonas quemadas se han repoblado,pero con especies que no son autóctonas. Es la cara B del acceso fácil a estas zonas naturales.

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Después de atravesar múltiples arroyos ...

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… y pasar por junto a un estrechamiento del río Baker, que encaja sus 870 m³/s de caudal medio por una zona realmente angosta. Desde ahí alcanzamos a ver el ‘Corte de San Carlos’, que es un camino abierto a base de dinamita en una pared caliza porque no existía otra posibilidad de paso hacia adelante.

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El camino excavado en la roca es formidable. Aunque originalmente seguía adelante, ahora acaba en este punto, más allá la vegetación lo mantiene cerrado. Encontramos un par de colibríes dando vueltas junto a su nido. Pude ‘cazar’ a uno posado en la precaria barandilla del ‘corte’.

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De regreso observamos a los otros habitantes de la zona. El cerdo ‘peludo’ fue uno de los quemás nos llamó la atención.

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Retornamos a la carretera Austral con destino a Puerto Rio Tranquilo, aunque no son muchos km, si son varias horas. Tenemos la sensación de perdernos muchos rincones bonitos por el camino, pero son pocos los días que tenemos para un destino como este. Llegamos al lago General Carreras, el mayor lago de Sudamérica después del Titicaca y luego a nuestro destino donde acampamos.

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A la mañana siguiente contratamos directamente con un barquero el recorrido por las ‘capillas de mármol’.

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No estábamos seguros de si iba a merecer la pena, pero vimos que eran realmente espectaculares. Se trata de una zona de rocas que están en la fase intermedia de transformación de la roca caliza en mármol, por lo que todavía son erosionables por el agua y el resultado es magnífico. En primer lugar unas paredes en el borde del lago con túneles.

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Luego apareció un gran bloque aislado al que llaman la Catedral. Impresionante. En una de las paredes, muy lisa y algo inclinada se celebró en el 2010 un campeonato Redbull de psicoblock, escalada sin cuerda con caída al lago si fallas o salto si terminas. O sea chapuzón garantizado.

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A otro bloque de menor tamaño le llaman la Capilla.

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Como se ve en las fotos, el sitio merece realmente la pena. A la vuelta se divisa el pueblo Puerto Río tranquilo.

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Como lo hicimos pronto por la mañana porque hay mejor luz y éramos la primera lancha, a la vuelta teníamos todo el día por delante. Tomamos el coche para dirigirnos a ver el monte San Valentín y el glaciar Exploradores. Como siempre la ruta escénica.

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Uno de los primeros sitios que encontramos es la cascada ‘nutria’.

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Seguimos junto al río exploradores, Xavi estaba que se subía por las paredes Risa1p

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Y los paisajes cada vez más impresionantes.

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Finalmente aparcamos junto a un sendero que en media hora de subida por una antigua morrena, cubierta de vegetación, nos lleva a un mirador sobre el inmenso glaciar Exploradores. Este glaciar está al pie del pico San Valentín que con sus 4.058 m de altura es el más alto de la Patagonia Chilena. Las vistas tremendas, aunque las nubes de altura mantuvieron oculta la cumbre todo el tiempo que estuvimos por allí.

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Más paisajes durante la bajada.

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Cerca del camping había un cruce de dos calles con curiosos nombres.

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21/11/16 Carretera Austral Caleta Tortel

Cochrane es un pueblo creado hace menos de un siglo y con algo más de 2.500 habitantes en la mitad sur de la carretera Austral y donde comenzamos nuestro recorrido. Iremos 100 km al sur hacia Caleta Tortel y luego subiremos al km 0 de esta carretera, en la ciudad llamada Puerto Montt, a más de 1.000 km recorriendo una de las más bellas y salvajes carreteras que hemos recorrido hasta ahora. La mayor parte es de ripio, aunque ya hay algunos tramos asfaltados en el norte y más que habrá, pues encontramos varias obras. Esta carretera acaba en el Sur en el lago O’Higgings, sólo nos faltaron 130 km para llegar a este extremo. También dejamos sin hacer algunos km al norte de Chaitén. En cualquier caso hemos recorrido más del 80% de esta carretera y nos ha impresionado su belleza y lo salvaje de alguno de los tramos que atraviesa. Nuestro recorrido ha coincidido con parte del Campo de Hielo Patagónico Sur y toda la Longitud del Campo de Hielo Norte, que ocupan 7.000 km cuadrados, el tercer mayor campo de hielo del mundo después de la Antártida y Groenlandia. Estos campos imponen por las hermosas montañas que tienen y el hielo que rebosan en grandes glaciares que aparecen con frecuencia. Además hay múltiples lagos de todos los tamaños, bosques y ríos con aguas azules o verdes. En fin, una belleza que nos ha sorprendido por su intensidad y por lo poco difundido que está este remoto lugar. Lamentablemente hemos recorrido esta carretera demasiado rápidamente, no pudiendo disfrutar de todo lo que puede ofrecer. Aquí hemos repetido más que nunca la frase de ‘Aquí teníamos que estar por lo menos un mes’, y es que eso lo hemos repetido ya en un montón de lugares Risa2p

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En Cochrane montamos nuestra tienda en un camping que era poco más que el patio trasero de una casa del pueblo. Nuestros amigos se fueron a un hostal. Nos encontramos por la mañana y no encontramos ninguna cafetería abierta, parece ser que había habido una fiesta la noche anterior, pero en una tienda de alimentos nos habilitaron una mesa en la trastienda y desayunamos divinamente Risa1p la conversación con los que trabajan en la tienda divertida y reveladora de todo lo que tenemos por delante. Los chilenos en esta región se muestran especialmente asequibles y agradables, estamos encantados.

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Aunque en Chile no encontramos a la gente tomando mate en las calles, aquí le han hecho un monumento.

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La carretera es de ripio, con el firme muy ‘rizado’ por el paso de tantos vehículos, aunque es accesible a cualquier tipo de coche. Nos encontramos frecuentemente máquinas aplanadoras mejorando diversos tramos, y aquí nos resultó curioso el método usado. Usan gran cantidad de sacos de sal que mezclan con arena y luego lo riegan. Esto forma una costra dura y lisa que parece casi asfalto. Nos parece un error porque la sal llega a los cursos de agua dulce, pero no sabemos realmente cuánta sal y cuánta agua están implicadas en el proceso.

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Al unos km de la salida del pueblo encontramos el lago Esmeralda y poco más allá los puentes gemelos que pasan sobre unos rápidos y saltos que visitamos. El problema es que en esta tierra de colonos se han repartido y vallado todo. Muchas de las bellezas se encuentran en propiedades privadas y para acceder a ellas hay que pasar alguna que otra valla y también algún paso precario …

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A medida que bajamos hacia Caleta Tortel nos vamos quedando boquiabiertos con el paisaje. Durante gran parte vamos junto al río Baker, que es junto al Biobio el más caudaloso de Chile. El agua de tonos verdosos, las empinadas riveras con sus bosques y las montañas nevadas de fondo son una maravilla. Este es el mejor ejemplo de lo que nos va a ofrecer la carretera Austral.

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Finalmente llegamos a Caleta Tortel. Originalmente pueblo de leñadores y pescadores, hoy vive del turismo. Se caracteriza porque todas las calles están constituidas por tramos elevados sobre el suelo a base de una madera de gran calidad, el ciprés de las Guaitecas. Tiene kilómetros de calles construidas de esta manera.

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También la plazas, que además están cubiertas por grandes techumbres, indicadoras de que debe ser una zona muy lluviosa.

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Lo único que no nos gustó de la zona es que el pueblo ha crecido sin una planificación de infraestructura de alcantarillado y tratamiento de aguas residuales, aunque ahora se ven pequeñas depuradoras en todos los desagües. El resultado es que en diversas zonas no huele nada bien y está prohibido el baño en un fiordo que debía de ser de aguas prístinas.

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20/11/16 Carretera 40

La ruta 40 es una mítica carretera que cruza Argentina de Norte a Sur, relativamente próxima a los Andes. Entramos a ella en la frontera con Chile poco más al norte que Puerto Natales e hicimos varios cientos de km antes de volver a cruzar a Chile para alcanzar otra mítica carretera llamada la Carretera Austral.

Aunque la Ruta 40 ya no es tan solitaria como antes, que era toda de ripio (es decir sin asfaltar) y en la que podían pasar horas sin cruzarte ningún coche, actualmente sigue teniendo un aspecto salvaje porque aunque está asfaltada en gran medida, con las márgenes siempre limitadas por las alambradas de las fincas privadas que hay en todo su recorrido, se encuentran muchos animales salvajes. Vimos conejos, …

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… ñandues, …

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… flamencos, …

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… un armadillo, ...

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… aves …

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… y sobre todo guanacos.

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Deben estar muy perseguidos, si estaban cerca de la carretera se asustaban y saltaban las alambradas. No todos los que intentaban saltarlas salían bien parados.

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También había algún inquietante ser.

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Pero sobre todo la 40, en la Patagonia, es una tundra infinita, deshabitada, seca y batida por el viento. Tiene rectas interminables y muy de vez en cuando aparece una hacienda y con menos frecuencia alguna población.

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Las gasolineras son escasas y están cubiertas de pegatinas que dejan sobre todo grupos de moteros que van de ‘expedición’ a recorrerla. Empieza en el Norte de Argentina, en la frontera con Bolivia, y acaba en la población de Rio Gallegos, cerca del estrecho de Magallanes, después de recorrer más de 5.000 km. Cierto es que las motos se enfrentan a vientos tremendos que hacen que sea un equivalente al paso del Cabo de Hornos de los veleros. También encontramos un día de viento a una pareja de cicloturistas que apenas avanzaban a 5 km/h contra un viento frontal que seguro era superior a 60 u 80 km/h.

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Nosotros sólo hicimos poco más de 600 km de esta carretera. Esperamos volver a recorrerla. En un pequeño lugar llamado Bajo Caracoles giramos al Oeste para cruzar los Andes de nuevo hacia Chile, a un pueblo llamado Cochrane. Al principio el mismo ambiente de la 40 …

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… pero enseguida llegamos a las montañas, el paisaje más húmedo, una pequeña construcción era la frontera.

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En el lado chileno más montañas y muchísimos guanacos que eran menos temerosos.

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19/11/16 Cerro Torre

Después de El Calafate hacemos los 250 km que lo separan de El Chaltén, pueblo situado al pie de las dos montañas más significativas de la Patagonia: El Cerro Torre y el Fitz Roy. Aunque su altura es modesta, poco más de tres mil metros, la dificultad que presentan y la dureza del clima hacen de ellas montañas verdaderamente duras. Antes estaban catalogadas como de las más difíciles del Planeta. Hoy en día el clima está cambiando y se muestra más benigno que antes. En cualquier caso siguen siendo unas montañas formidables. Durante el trayecto a El Chaltén encontramos un bloque errático y allí nos subimos a mostrar nuestra postura.

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También hay muchos pequeños altares en la carretera, en la siguiente foto tenemos uno de los mayores que vimos.

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El Chalten nos recibió luminoso y renovado respecto a nuestra visita anterior.

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Como al llegar todavía teníamos varias hora de luz, fuimos a dar un paseo por encima de unas paredes que hay junto al pueblo. Además el tiempo se abrió permitiéndonos ver al Fitz Roy sin nubes y al Cerro Torre, entrevelado sin mostrarse completamente. Cuando subimos encima de las paredes la vista era soberbia. ¡qué suerte con el tiempo! Hay gente que se pasan en el pueblo 7 días y no ve ninguna de las dos cumbres..

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Al día siguiente salimos hacia el Cerro Torre. Para nosotros una de las montañas más bonitas de la Tierra. Aunque hay algunas nubes se ven todas las montañas desde el primer momento.

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La parte inicial transcurre por los típicos bosques de lengas patagónicos.

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Una vez en la laguna, nuestra intención es llegar hasta el glaciar, en la zona que se ve debajo del pie derecho de Auxi. Para ello bajamos por la morrena hasta el nivel de la laguna.

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Un cubito de hielo para refrescar la marcha.

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Finalmente llegamos al hielo glaciar. El camino, como en todas las morrenas, incómodo y precario.

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Miramos lo que continúa y vemos más morrena. Después del frente del glaciar hay mucho hielo derretido y se ha separado de la ladera. Esto hace que la continuación sea por una morrena más empinada, difícil y precaria todavía. Por aquí pasan los que quieren escalar el Torre cargados con grandes mochilas. Dificultad desde el principio.

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A medida que retornamos al desagüe de la laguna desaparecen las nubes dejándonos un día con un azul deslumbrante.

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Allí un carancho hambriento nos hace compañía permitiéndonos hacerle fotos con el Torre al fondo.

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Finalmente tomamos la senda de descenso a El Chalten. Una vista de Cerro Solo, que flanquea la laguna por el Sur.

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Bajando tenemos río, bosques y sobre todo la silueta del Torre al fondo. En el último momento también apareció el FitzRoy.

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A la mañana siguiente salimos de El Chalten camino hacia el norte. Los Cerros cada vez más pequeños, pero visibles durante mucho tiempo. En la última foto a casi 100 km de distancia,

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16/11/16 Glaciar Perito Moreno

No teníamos pensado visitar el glaciar Perito Moreno en este viaje para no repetirlo. Pero pasar cerca de El Calafate y no visitarlo se nos antoja que está fuera de lugar. Además en la visita anterior no tomamos un catamarán que te permitía acercarte a otros dos glaciares muy bonitos, el Upsala y el Spegazzini. Así que esta vez los veremos. La excursión es cara, esperamos que valga la pena. Por llevar nuestro propio coche ya nos ahorramos una cifra, como unos 20€ por persona. Desde luego ya lo cobran bien … Embarcamos a las 8:30 en un catamarán enorme. Más de 300 pasajeros y es uno de los tres catamaranes que salen a hacer el recorrido. A pesar de que se tarda hora y media hasta el primer glaciar, los paisajes nada más salir ya impresionan.

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Avistamos los primeros icebergs desprendidos de los glaciares que vierten al lago. El barco se aproxima a ellos para que los fotógrafos de plantilla hagan fotos a los pasajeros. Nosotros de momento nos autoabastacemos.

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Después vemos de lejos el glaciar Upsala. No permiten aproximarse más porque las laderas (morrenas) que se ven a la izquierda son muy inestables. Hace relativamente poco tiempo se cayó la parte que se ve en la foto por encima del catamarán. Debió ser por la noche porque nadie vio el derrumbe, pero los trozos de hielo que se arrojaron a tierra aparecieron a una altura de 40 m o al menos eso nos explicó un guía del barco. El caso es que a partir de entonces se ha impuesto una distancia de seguridad muy grande y solo vemos el Upsala de lejos.

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Navegamos después hacia el Spegazzini que está al lado contrario de la cabecera del lago y que tiene un frente relativamente pequeño, pero los bloques de hielo alcanzan los 140 m de altura, lo que lo convierte en el más alto de la zona. Como casi siempre ocurre, las fotos no muestran las dimensiones del paisaje.

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Terminamos sobre las tres, y como los tickets de entrada al parque ya están pagados, aprovechamos la tarde para visitar el glaciar Perito Moreno. Cuando llegamos allá encontramos unas pasarelas mas modernas que las que conocíamos, más grandes y que llegan a puntos más alejados. También están un poco más alejadas del glaciar pues a veces llegaban trozos de hielo a las anteriores procedentes de derrumbes del frente del glaciar. En cualquier caso sigue siendo un espectáculo ver esta enorme masa de hielo llegar al lago argentino presentando un frente de 4 km de anchura y hasta 70 m de alto

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El glaciar ha topado con la península de Magallanes (lugar donde están las pasarelas) y ha taponado la salida de una parte del lago. Esta parte taponada irá incrementando su altura y en un momento dado romperá la barrera creada por el glaciar vaciándose como una tromba.

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Los pájaros nos rondan esperando conseguir unas migas y de paso permiten hacerles fotografías cercanas.

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No me canso de seguir haciéndole fotos al glaciar.

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La vista de este brazo del lago Argentino también es bonita, además aparecen nubes de viento a última hora.

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A la vuelta al apartamento elaboramos una receta de ‘alta cocina’ internacional. Los fuegos eléctricos estaban encima del horno Risa1p

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El resultado una tortilla española de altura.

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