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19/06/17 Mikonos

Mikonos cierra nuestro recorrido de las Cícladas. Llegamos para visitarla durante un par de días. Como en el resto de las islas nos alojamos en una casa de airbnb. Esta es bastante curiosa, porque esta debajo de una ermita. En las islas griegas es común que muchas familias se construyan su propia ermita, además tenemos una bonita vista de la playa de Psarou.

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Bajamos hasta el pueblo de Mikonos para hacerle una visita. Entramos por el Sur, donde se encuentran los molinos que adornan la ciudad y entramos por la llamada Little Venice que está literalmente junto al mar y que tiene un tramo de calle que hay que pasar en sincronía con las olas para no mojarse.

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La ciudad demasiado comercial para nuestro gusto y llena de gente por la gran capacidad hotelera y por los dos o tres grandes transatlánticos que llegan cada día. El casco antiguo de Chora (es como llaman aquí a todas las capitales de las islas) es una ciudad con muchísimo encanto, totalmente blanca, con balcones de colores azul, amarillo, rojos o verdes y con pequeñas callejuelas todas adornadas con buganvillas, con bellas flores moradas. Las calles angostas y laberínticas están llenas de negocios de todo tipo para ir de compras: desde tiendas con productos típicos hasta boutiques de marcas conocidas.

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Destaca la fotografiada iglesia de la Virgen Paraportiani, blanca, curvilínea que contrasta con un intenso cielo azul.

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Es una tarde en la que hace mucho viento, pero los barcos están bien resguardados en el puerto viejo.

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Dentro de la ciudad hay un sitio que nos ha llamado especialmente la atención, la Rarity Gallery, que es una pequeña galería con un conjunto de esculturas, pinturas y unos híbridos entre ambas que nos sorprendieron y nos gustaron mucho. Aparecen algunas esculturas hiperrealistas a las que nos tuvimos que acercar mucho para saber si eran personas o no. No hay que perdérselo.

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Finalmente nos fuimos hacia los molinos para ver la puesta de Sol.

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El día siguiente nos fuimos a dar una vuelta a la isla, donde estuvimos visitando sobre todo playas. Estamos desconocidos Risa1p Empezamos por el Norte, allí las playas están bastante menos frecuentadas, dicen que es por el viento, que entra directo a ellas, pero hoy es un día agradable y calmado. Empezamos por Agios Sostis y la de Panormos.

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De allí vamos a Ano Mera, un pueblo relativamente grande en mitad de la isla. Comimos un rico cordero al limón y otras exquisiteces y visitamos el monasterio de Panagía Turlianá, bonito edificio, pero no extraordinario. Luego intentamos subir a una colina que hay al Este dominando toda la isla, aunque subimos bastante arriba, no logramos coronarla. Las vistas bonitas.

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De allí bajamos a visitar playas del Sur. Empezamos por la playa de Kalafati con hileras de sombrillas y tumbonas. A pesar de ello había poca gente. Desde luego en Julio y Agosto esto debe ser otra historia.

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Luego fuimos a la playa Super Paradise Había un enorme bar-restaurante-discoteca con música a tope, una orgía de decibelios, las antípodas de lo que a nosotros nos atrae. Mucha gente 'bien', algún Ferrari aparcado por ahí y nada que realmente nos llamara la atención huimos rápidamente Risa1p

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Finalmente fuimos a una playa junto a Mikonos ciudad para ver la puesta de Sol. Preciosa, Auxi daba saltos de alegría.

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Al día siguiente teníamos la mañana disponible, así que visitamos el extremo Oeste encontrando alguna playa tranquila, concretamente la de Kapari. Es la despedida de las islas griegas que nos han encantado, salvo Mikonos que nos parece muy aglomerada, muy artificiosa. No creo que volvamos a esta isla.

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Avión hacia Atenas y al día siguiente a Madrid. La vuelta se acaba Risa1p Aunque después de unos días en Madrid saldremos hacia Madagascar, todavía hay movimiento en el horizonte Risa1p

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17/06/17 Naxos

Naxos es la isla más grande de las Cícladas. Tiene gran cantidad de playas, montañas que ronda los 1.000 m de altitud y una agricultura económicamente importante. La hemos visitado parcialmente, pues apenas le hemos dedicado dos días, cuando merece más tiempo para poder verla. Al llegar al puerto se ve una ciudad volcada al mar y coronada por su, bien conservado, castillo Veneciano. También se puede ver a un lado la Puerta de Portara, casi lo único que queda en pie del inacabado templo de Apolo que se empezó a construir en el siglo VI a.c. Es sin duda el icono de Naxos.

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Después de acomodarnos en la ciudad, nos vamos a visitarla. El puerto lleno de restaurantes con los clásicos pulpos expuestos. Adentrarse en los estrechos callejones del Kastro medieval es hacer un viaje al pasado veneciano de la isla, muy evidente en el castillo que corona la población. Pero lo que más me llama la atención es el laberinto de callejuelas y casas encaladas, de cuyos balcones cuelgan geranios y buganvillas, y las puertas y ventanas azules, tan típicas de las Cícladas, y embellecidas por el desgaste del paso del tiempo. Como lugar más turístico de Naxos, no hay calle donde no haya alguna tienda de suvenirs, pero a diferencia de otras islas, entre tienda y tienda hay también talleres artesanales, fruterías, panaderías y pescaderías de toda la vida.

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El castillo de Naxos, veneciano grandioso y majestuoso, en el interior del cual se encuentran los más importantes museos como el bizantino o el folklórico y el arqueológico, al que entramos (2€/persona) que alberga obras de arte y objetos de múltiples épocas. También cuenta con la catedral católica, amplia, luminosa a diferencia de las ortodoxas.

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Después fuimos hacia el Sur recorriendo múltiples playas: Agios Giorgios, Agios Prokopios, Agia Anna, Plaka, Kastraki. Todas ellas más o menos grandes, bastante concurridas y poco interesantes para nuestro gusto. Algo más nos gustó Alyko, la última de las playas visitadas.

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A la vuelta fuimos hacia la puerta de Portara en el islote de Pallatia, junto al puerto de Naxos al que le une un camino pavimentado. Es uno de los lugares típico para ver la puesta de sol.

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Al día siguiente decidimos darnos una vuelta por el interior de la isla para luego ir hacia la punta norte. El tiempo estuvo muy nuboso e incluso nos llovió, lo cual no es una alegría cuando vas en moto. En cualquier caso no fue un día muy fotogénico y no hicimos muchas fotos. El recorrido se realiza entre viñedos, huertas, olivares y al llegar a Filoti te encuentras rodeado de montañas. Entre ellas el monte Zeus que es el más alto de las Cícladas. Nos hubiera gustado estar más en esta isla para recorrer los senderos que prometen bonitos recorridos. Sobre todo la subida al pico Zas (Zeus) de poco más de 1.000 m y que es el más alto de las Cícladas.

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De Filoti continuamos a Apiranthos, uno de los pueblos famosos de la isla por su arquitectura y belleza. Aquí las calles, las numerosas escaleras y algunas casas son de mármol que abunda por la zona.

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Al entrar al pueblo vimos a tres parroquianos que estaban tocando las campanas. Se mantuvieron tocándolas durante casi una hora. El pueblo bonito y los restaurantes sabrosos Risa1p

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Con un poco de lluvia seguimos hacia el norte de la isla. Valles estrechos y empinados, pequeños pueblos colgados en sus laderas y carretera sinuosa ...

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… hasta llegar al mar y a Apollonas pueblo pesquero asomado al mar.

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Muy cerca de Apollonas se encuentra una cantera con una enorme escultura inacabada, el kouros de Apolo aunque otros afirman que es de Dionisos. También la llaman el Coloso por que mide algo más de 10 m y pesa más de 80 toneladas. Fue creada hace casi tres mil años y a pesar de que está inacabada, impresiona verla de cerca.

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De regreso a Naxos, la carretera transcurre sinuosa pero recién asfaltada por la costa Oeste. A mitad de camino nos encontramos con un molino de aceite, con su ermita pegada, en el que se muestra la maquinaria del molino y donde se venden delicatessen relacionadas con las aceitunas y el aceite de oliva.

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De vuelta en Naxos repetimos visita al pueblo y a la Puerta de Portara. Definitivamente la isla nos gusta y dos días es muy poco tiempo para visitarla.

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13/06/17 Paros

Tercera isla que visitamos en las Cíclidas griegas. Tomamos un día de descanso en esta isla para ponernos al día con el blog. Los ferries llegan a la localidad de Parikia. En el puerto hay un molino de viento que alberga la oficina de turismo. El puerto y la puesta de sol que se observa desde ahí es una maravilla.

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El segundo día nos ponemos en marcha. Recogemos la moto que apalabramos el día anterior y vamos hacia Antiparos una isla que está muy cerca y que tiene como principal atractivo la Cueva de San Juan. Tiene unas formaciones espectaculares y gran profundidad. Destacan los grafitis de los siglos XVII al actual. El gusto por dejar una marca viene de lejos.Un monolito, en realidad una estalagmita, marca la entrada a la cueva.

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Al salir nos dirigimos a lo alto de la isla, que se encuentra cerca, desde donde teníamos una bonita vista de Paros. También nos dejamos caer por la playa de Soros una zona tranquila en la que tienen casa algunos famosos como Tom Hanks.

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De vuelta a la isla de Paros fuimos hacia el Sur. Comimos en un restaurante en Aliki. Desde luego esto es comer a la orilla del mar. Aquí nos encontramos con una de las imágenes típicas de las Cícladas, los pulpos secándose al sol. También las pequeñas calas o los puertos de pescadores.

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Otro pueblo con encanto que encontramos es Marpissa.

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Y junto a Marpissa hay una colina coronada, como no, por otra ermita y el Monasterio de San Antonio. Empinadísima subida y bellas vistas.

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Volvimos a Parikia para ver la puesta de Sol.

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Parikia es la capital de la isla y es un pueblo encantador. Calles estrechas, arcos, comercios, deliciosos restaurantes y mármol por todos los sitios. Paros posee muchas canteras de mármol de primera calidad. Por ejemplo de aquí se extrajo el mármol para la Venus de Milo o para la tumba de Napoleón. Del castillo quedan sólo algún muro y alguna torre y están hechos de mármol aprovechado de otras construcciones anteriores. Es curiosa la visita a la ciudad que hicimos en parte por la noche …

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… y en parte a la mañana siguiente.

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Por cierto nos encontramos una ciclista un tanto peculiar. Nos sorprendió que nos dejara aproximarnos tanto, pues en todos los lugares en los que hemos visto ratas, son muy huidizas.

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Otro de los pueblos visitados es Lefkes, en el interior de la isla. Pura esencia de las Islas cícladas.

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Después de dar una vuelta por el Noreste de la isla, llegamos a Naoussa, pueblo pesquero que se ha puesto de moda lo que implica que está muy bien conservado, que es muy bonito y que sus precios son mucho más altos que los de los pueblos de los alrededores.

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Allí encontramos otra vez los pulpos secándose al Sol y curiosos paseantes.

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Continuamos hacia el Noroeste, al cabo de Korakas. Ahí está la playa del Monasterio y su pequeño teatro griego.

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También está el Paros Park que consiste en múltiples sendas bien marcadas que te permiten llegar a algunos acantilados y al faro que está en el cabo de Korakas y desde el que hubiéramos visto una bonita puesta de Sol si no hubiera estado con nubes el horizonte.

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A la mañana siguiente nos despedimos de la isla camino de Naxos. En Paros hemos disfrutado un montón de la discreta belleza y de la tranquilidad de esta isla.

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11/06/17 Milos

Cada isla es un descubrimiento de cosas nuevas y también un conjunto de elementos comunes. Aguas transparentes, pequeños pueblos blancos y azules, pequeñas ermitas, gente amable y cansada de hacer mucho y recibir poco y una comida mediterránea que después de estar meses en Asia agradecemos muchísimo. Llegamos a Milos en un ferry de la empresa Zante Ferries. Entre las islas hay mucho tráfico de ferries, todas son compañías privadas, pero siempre hay al menos una en cada trayecto subvencionada por el estado. Los trayectos privados son en barcos rápidos que suelen ir directos. Los trayectos subvencionados se realizan con barcos más lentos y que pueden parar en muchas islas antes de llegar al destino. No obstante la diferencia de precio es sustancial. El puerto de ferries está en el pueblo de Adamas, donde nos alojamos en una agradable habitación de Airbnb. Lo primero que hicimos fue alquilarnos una moto que es la mejor manera de recorrer la isla por cuenta propia.

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Lo especial de Milos es una costa que presenta en algunas zonas una roca blanca con fantásticas formaciones de formas caprichosas. Resultan ser tobas volcánicas blancas consolidadas y duras que generan un paisaje especial. Alguien nos llegó a asegurar que se trataba de las cenizas de la explosión de Santorini, no pudimos confirmarlo. Una de las playas más emblemáticas de este tipo es la de Sarakiniko que nos sorprendió por su color y por sus formas.

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Desde allí pasamos a otra ‘playa’ llamada Papafragas . Tiene apenas unos metros de ancho porque es una lengua de mar cerrada entre altas paredes. El agua entra a través de una estrecha cueva. Además el acceso es a través de pasos bastante precario. El premio fue disfrutarla en solitario.

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Luego continuamos hacia el puerto de Pollonia, en un extremo de la isla. Hay muchas casas nuevas que tienen todo el aspecto de estar dedicadas al turismo. No obstante el ambiente que se respira es muy tranquilo. Bonito lugar.

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Después de alguna visita más, subimos hacia el pueblo de Plaka que es la capital de la isla. El pueblo se extiende al pie de una colina en cuya cumbre hay una ermita, aunque llaman castillo a esta zona, que es un mirador privilegiado para ver la puesta de sol. No pudimos ver la puesta completa porque este día las nubes cubrieron el horizonte.

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Plaka tiene el encanto de tantos pueblos griegos. Casas encaladas con puertas y ventanas azules. Calles empedradas, limpio, bien cuidado y restaurantes deliciosos ¡Que maravilla!

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El día siguiente seguimos dando vueltas por la isla. El tener alquilada una moto es asequible y te da independencia para moverte por todos los lados. Hoy visitamos Tsigrado, una pequeña playa de arena fina, las aguas azules y verdes del mar Egeo y un acceso divertido.

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Como no somos de estar todo el día tumbados en un sitio, seguimos visitando otros lugares de la isla, básicamente otras playas. Esta vez fuimos a Firiplaka que está muy cerca. Aquí el acceso es sencillo y había bastante gente, en julio y agosto se debe poner a tope. Nosotros paseamos durante medio kilómetro hacia el oeste. La playa deja de ser de arena fina, pero a cambio paseamos bajo unos acantilados de piedra de muchos colores. Blancos, ocres, verdes son una muestra de la riqueza mineral de la isla que está llena de explotaciones mineras por todos los sitios.

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También visitamos la playa de Paleochori, que es una de las más turísticas de la isla pero lo único que nos llamó la atención fue encontrar un restaurante en el cocinaban con el calor interno de la tierra (volcano food) y de allí saltamos a Thiorixia, una playa remota caracterizada por estar al pie de un complejo minero de azufre. Dada su lejanía estaba casi vacía y eran visibles las instalaciones mineras abandonadas. Lugar magnífico para los buscadores de tranquilidad.

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Volvimos otra vez hacia la zona de plaka. Allí visitamos Mandrakia que es una pequeña aldea de pescadores y desde la que se divisaba el castillo de Plaka. De hecho fue la vista del lugar que observamos desde el castro la que nos llevó a visitar esta zona de la isla. Recorrimos esta zona de la isla donde se alternan pequeñas playas y altos acantilados.

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Finalmente nos fuimos a Klima, un pueblo de pescadores al Oeste de Plaka, donde paseamos por su casi única calle con las coloridas casas de los pescadores asomadas al mar y sus ‘sirmata’ que son locales donde se guardan las pequeñas embarcaciones de pesca. El paseo entre las casas y el mar se cubre de agua con las pequeñas olas que hay. No se qué ocurrirá en días de tormenta.

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En cualquier caso es un lugar bello, apacible y con un restaurante asomado al mar desde el que puedes tomarte algo mientras disfrutas de la espectacular puesta de Sol, que esta vez no velaba ninguna nube.

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El tercer y último día en Milos lo dedicamos a visitar unos acantilados accesibles sólo desde el mar, es la zona de Kleftiko. Encontramos tours que salían de Adamas, pero eran caros entre 60 y 70 €. Duraban todo el día y no teníamos ese tiempo disponible. Cerca de la playa de Provatas tiene su base el barco Zephiros, que por 27 € hacía el recorrido en medio día. Fue la elección que hicimos, salimos sobre las 10 de la mañana con un viento tremendo y no pudimos hacer la primera parada prevista en la playa de Gerontas por estar muy expuesta a ese viento.

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Sin embargo Kleftiko se encontraba a sotavento y lo pudimos visitar y disfrutar sin problemas. Primero hicimos un recorrido de la zona a nado con las aletas y gafas que nos dejaron en el barco y luego con una zodiac, lo que nos permitió sacar fotografías de la zona. Las típicas aguas verdes del egeo con unos acantilados e islotes muy bonitos. Una mañana disfrutona.

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Finalmente esa tarde tomamos el ferry desde Adamas con destino a la isla de Paros. Despedida de la ciudad en la que pasamos tres noches y de paisajes que íbamos reconociendo a medida que rodeábamos la isla hacia nuestro nuevo destino. En primer lugar divisamos el colorido puerto de Klima a nivel de la costa con Plaka destacando por encima. En la última foto se ve Plaka y la colina con la ermita/castillo en lo alto.

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09/06/17 Santorini

Santorini es una isla volcánica que tuvo una de las erupciones más violentas registradas en tiempos históricos. El enorme cráter tiene alguna zona sumergida y asoma sobre el agua lo que quedó de un cono central que estaba dentro del cráter principal. Es una isla masificada con alguna zona tranquila y bellos pueblos asomados al abismo de altos acantilados, lo que los confiere una belleza y urbanismo muy especiales. Desde ellos se ven unas puestas de sol espectaculares. Aquí nos alquilamos una moto. Hay muchos alquileres por toda la isla y un scooter de 125 es muy práctico y asequible, se encuentran por unos 15€ al día. Esto es precio de temporada baja o media sin pelear mucho. En temporada alta seguramente son más caras.

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Nos alojamos en la zona sur de la isla, en Perissa donde los precios son más asequibles. En la isla hemos visitado playas que suelen estar llenas de sombrillas para alquilar como en Perissa o en Kamari.

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Aunque suele haber otras menos concurridas como las de Akrotiri o la llamada playa roja a la que se accede por un estrecho camino.

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Relativamente cerca, en el extremo suroeste de la isla, está el faro de Akrotiri que da acceso a bonitas vistas de la isla en su carretera de acceso. Llama la atención la cantidad de capillas y pequeñas iglesias que hay por todos los sitios. Algún local nos comentó que casi cada familia construye la suya.

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A medida que retornamos hacia el centro de la isla, las vistas de la costa ganan en belleza. Llegamos al puerto nuevo donde bajamos a comprar billetes para el próximo ferry. La carretera serpentea en su bajada.

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Finalmente llegamos a Fira, pueblo colgado sobre el cráter volcánico. Es un lugar muy turístico, lleno de hoteles, con casas, iglesias y calles muy cuidadas, es un pueblo de especial belleza.

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A continuación de Fira y casi sin interrupción está Imerovigli, otro pueblo similar.

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Allí disfrutamos de otra puesta de sol griega.

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El crepúsculo dominado por una enorme luna llena fue también hermoso, el pueblo iluminado en la noche y la luna llena reflejándose en el mar cerraron un día espectacular.

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Al día siguiente visitamos Pyrgos Kallistis un pueblo de montaña con bellas calles e iglesias.

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Acudimos a las ruinas de la antigua ciudad de Thera, pero estaban cerradas y no las pudimos visitar. Pero sólo por subir la vertiginosa carretera que le da acceso valió la pena.

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Al atardecer nos dirigimos a Oia, pueblo icónico al que pertenecen las imágenes más famosas de la isla. Allí encontramos a una modelo posando con un enorme vestido azul y un hermoso pueblo que también parece posar para cuantos aficionados a las fotos que recorremos sus calles.

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Tuvimos la original idea de ir a ver la puesta de sol, bueno también se le ocurrió lo mismo a algunos barcos que partían a buscar una buena posición y alguna persona más Risa1p En cualquier caso volvió a ser otro espectacular ocaso.

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Estancia corta pero intensa, al día siguiente fuimos al puerto nuevo para tomar el ferry a nuestro próximo destino: Milos.

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05/06/17 Creta 2

Otro de los lugares destacados de Creta es la Garganta de Samaria, en todos los sitios se encuentran postales y fotos de este lugar espectacular. El itinerario parte cerca del pueblo de Omalos donde hay un camino que empieza a 1.200 m sobre el nivel del mar y que recorre la garganta durante 16 km hasta la playa de Agia Roumeli. Existen varias alternativas para llegar al punto de salida. La más frecuentada es salir en un viaje organizado desde Chania. Es la alternativa más popular. Nosotros acudimos al pueblo de Sougia que está en la costa Sur. Allí se toma un autobús que sube al comienzo de la garganta todos los días a las 7 de la mañana menos los domingos. Luego se baja por este extraordinario paraje hasta que se llega a Agia Roumeli que consiste en una playa y unas pocas casas. Allí se toma un ferry a las 17:30 que nos deja en el pueblo que estábamos alojados. Es una buena alternativa para hacer el recorrido por cuenta propia.

Sougia es un pequeño pueblo de la costa Sur con una limpia playa de piedras donde estaban montando las sombrillas y tumbonas para la inminente temporada alta. De momento está todo bastante vacío.

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Al día siguiente a las 7 partimos en el bus al inicio de la garganta. Al llegar al inicio de la ruta vimos frente a nosotros un macizo de roca caliza donde encontramos el camino que baja en fuerte pendiente haciendo zetas durante el primer kilómetro.

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Cuando se llega al fondo del valle ya la pendiente es mucho menor. En general el camino es bastante bueno, con escalones y muy preparado. En algunos sitios sin embargo hay que cruzar el río por encima de piedras, pero no es muy complicado. A lo largo de la ruta hay algunas fuentes y hasta WC.

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Recorrer el valle es recibir una clase de geología en gran formato. El río ha ido escavando un profundo corte en las rocas del lugar. También ha creado su propio camino debajo del cauce lo que hace que en algunos tramos esté seco y en otros aparezca transparente y cantarín.

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Puedes ver más fotos aquí.

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El lugar más fotografiado se llama las puertas, allí la garganta apenas supera los tres metros de anchura.

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Finalmente el paisaje se va abriendo ...

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… hasta llegar a Agia Roumeli con su playa y puerto para los ferrys, que son mucho mayores de lo que esperábamos. Es obvio que en temporada alta bajan muchos cientos de personas.

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A la hora de embarcar nos cruzamos con un auténtico marino griego. Salimos puntualmente hacia Sougia donde teníamos el coche.

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Bajamos del ferry y partimos hacia Chora Sfakio también en el sur pero que nos requirió una enorme vuelta por la costa norte. Aunque no son muchos kilómetros, las carreteras son tremendamente retorcidas lo que hace que se requieran más de dos horas y media horas para recorrer menos de 130 km.

Chora Sfakio es un pequeño pueblo turístico que rodea a un pequeño puerto. Allí hay sabrosos restaurantes y pequeños alojamientos, además de un monumento de los aliados, es un memorial para los caídos en la batalla de Creta y los locales caídos por proteger y ocultar a los soldados durante la ocupación alemana.

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Aquí hemos estado sólo un día pero lo hemos aprovechado bien. Primero hemos ido a la garganta de Imbros. Se sube por una carretera sinuosa. Desde arriba podemos asomarnos para ver sus laderas. A la entrada nos encontramos con flores gigantes y cabras trepadoras.

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Aunque se trata de una garganta más corta y menos profunda que la de Samaria, disfrutamos del mismo ambiente. En poco más de dos horas estábamos abajo. Volvimos a subir al principio de la garganta en autostop, Una vez más constatamos lo mal que lo están pasando en Grecia a causa de la deuda acumulada. El ambiente es de pesimismo y abatimiento. La gente ha pasado de sueldos de 1.500 euros a poco más de 500. Todo está contraído a la mínima expresión y lo peor es que no se atisba una salida cercana.

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De vuelta al puerto tomamos un pequeño ferry hacia Loutro. Es un pequeño pueblo blanco, perfectamente encalado de pescadores y de turismo. No tiene carretera y se accede andando 2 o 3 km o a través del ferry. Lo recorrimos en menos de 15 minutos y paramos a comer en un taberna donde había wifi. Nos dimos algún baño en las aguas clarísimas y trabajando con el blog que consume mucho tiempo.

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Nuestro último día en Creta estuvimos en Heraklion. En esta ciudad se encuentran las ruinas del Palacio de Knosos que es uno de los primeros lugares donde floreció la cultura griega. Es un sitio que hay que visitar a primera hora. Nosotros fuimos relativamente tarde y había muchísima gente por lo que ni siquiera intentamos entrar. A cambio nos fuimos a visitar el Museo de Ciencia Naturales donde una de las cosas que más nos gustó fue el simulador de terremotos. Allí vivimos las sacudidas del terremoto de Kobe en Japón. Tienen registrados en los tres ejes los movimientos de algunos de los terremotos más importantes que se han producido en diferentes lugares del mundo. También tienen vivarios con reptiles y una zona de efectos ópticos y experimentos.

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La ciudad tiene un casco histórico con su puerto Veneciano y su fortaleza y otros edificios notables como el ayuntamiento.

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También algunas iglesias como la de Agiou Titou o la Catedral de Agiou Minas.

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Después de estos 8 días hemos visitado sólo la parte occidental de la isla. Tenemos claro que es un sitio al que intentaremos volver. Próximo destino Santorini.

30/05/17 Creta 1

Comienza nuestra penúltima etapa. Vamos a las islas griegas Risa1p Luego regresaremos a España donde estaremos 15 días y tendremos una última etapa en Madagascar donde estaremos poco más de un mes colaborando con la ONG Agua de Coco y su contraparte in situ que se llama Bel Avenir. En cualquier caso esto suena un poco a final y por otro lado suena de maravilla ¡Las islas griegas! un destino soñado pero al que no queríamos venir ni en Julio ni en Agosto, que es nuestro período vacacional habitual y que sólo ahora ha sido posible.

Hemos empezado por Creta, y dentro de esta gran Isla, vamos a recorrer el Oeste. Aterrizamos en la capital, Heraklion, por la noche y alquilamos un coche para los ocho días de estancia. Esa misma noche nos vamos hacia Rétimo nuestro primer destino. Es una ciudad antigua, con calles estrechas y casas blanqueadas, …

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… ocupada por los venecianos, perduran su puerto y su castillo.

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Después de estar varios meses en Asia la comida mediterránea nos alegra la vida.

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Y una constante en las islas griegas han sido las puestas de Sol. Aquí es uno de los momentos en los que las fotos no reflejan el espectáculo que realmente ocurría.

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En Creta hay gran cantidad de barrancos y gargantas que bajan directos hacia el mar. Suelen ser más frescos y húmedos, teniendo un paisaje y una vegetación diferentes al resto de los lugares de la isla.

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Al día siguiente partimos al siguiente pueblo, Chania. Cerca de la llegada fuimos a nuestra primera playa llamada Seitan Limania y fue una maravilla. A los lados rocas de mármol y el agua azul y verde donde parece que lo que hay sobre el agua está realmente sobre el aire. Aquí una imagen o 5 valen más que mil palabras Risa1p

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Por la tarde llegamos a Chania que también tiene un puerto veneciano desde el que se disfruta en las terrazas y restaurantes de un bonito atardecer.

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La parte antigua de Chania comprende el puerto y las calles que lo rodean, estrechas, retorcidas, con algunos escalones y sus comercios, restaurantes, flores, … Hemos decidido tomarnos un día de medio relax y paseamos por el pueblo y descansamos.

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Disfrutamos del puerto de día, con su antigua mezquita con cúpula y en la que se derribó el minarete, y luego llegó otro atardecer.

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Con su correspondiente puesta de Sol.

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Al día siguiente nos vamos de playas. ¡Quién nos a visto y quién nos ve! pero es que son una maravilla Risa1p Primero vamos hacia Balos, en la esquina Noroeste de la isla. Se aparca el coche y hay que andar unos 15 minutos.

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Como somos un poco cabras, no podemos parar en la playa y nos subimos al cerro que la domina.

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De aquí saltamos hacia la esquina Suroeste. La puesta de Sol nos pilla nada más llegar a la playa de Kedrodasos, que es una playa naturista y bastante solitaria, donde plantamos nuestra tienda. Teníamos ganas de dormir una noche junto a las olas. No me dejan de sorprender las cámaras de fotos modernas. La foto de la tienda de campaña está hecha durante la noche cerrada. De hecho se ve alguna estrella entre las nubes que se ven grises y blancas.

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A la mañana siguiente podemos ver bien la playa con sus aguas tan claras y el entorno de enebros.

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De aquí nos vamos a la vecina playa de Elafonisi (que siempre llamábamos El Alfonsini). Es una de las más bellas e icónicas de la isla, pero como está bastante alejada de los sitios más poblados no está masificada, aunque tiene alguna zona de sombrillas.

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Continuará … Risa1p

26/05/17 Abu Dabi

Abu Dabi lo hicimos en una escapada de unas horas y se nos quedó corto. Hay que dedicarle al menos un día.

Cuando veo las grandes catedrales o monumentos construidos hace siglos, con enormes bloques de piedra, esculturas, lámparas, … a veces me pregunto cual sería el resultado si se decidiera hacer un edificio similar con la tecnología y la maquinaria actual. Bueno, eso ocurre en la actualidad con grandes edificios que en lugar de estar destinados a iglesias, otros edificios religiosos o castillos, se dedican a los poderosos actuales: Bancos, aseguradoras, edificios corporativos o de las administraciones. ¿Pero como sería una catedral o una gran mezquita? Afortunadamente hay ejemplos de ello como la Sagrada Familia de Barcelona o la Gran Mezquita de Abu Dabi.

La Gran Mezquita de Abu Dabi, o Mezquita Sheikh Zayed, se construyó sin límite de presupuesto predefinido y el resultado es espectacular. Tiene un aspecto que se asemeja al Taj Majal, pero es mucho más grande.

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Es de un mármol blanco deslumbrante que tiene incrustados en el suelo y en relieve en las paredes motivos florales realizados con lapislázuli, amatista, nácar, y piedras semipreciosas. El resultado es soberbio, cuando lo estás viendo llega a parecer mentira.

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En el interior sorprende nada más entrar el frescor del aire acondicionado y las inmensas lámparas realizadas por Swarovski.

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Los muros con sus transparencias, las columnas, …

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… y la inmensa alfombra de más de 5.000 metros cuadrados elaborada por 1200 mujeres en Irán durante 2 años.

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En fin un derroche de ingeniería, arquitectura y arte.

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Desde la mezquita, que está a la entrada de la ciudad, fuimos hacia la costa. Allí encontramos modernos rascacielos, aunque lejos de la concentración que hay en Dubai.

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En una península en el extremo Noroeste había otro conjunto de torres, las Ethiad Towers. Con una luz de atardecer rojiza aparecen aún más brillantes.

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Junto a ellas estaba la puerta del Palacio Presidencial, que no era visitable.

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A continuación el Emirates Palace. Nosotros veíamos a gente entrar y creíamos que era un palacio oficial visitable. Cuando entramos nos dimos cuenta de que era un hotel, concretamente el hotel más caro del mundo en cuanto al coste de construcción, que superó los 3.000 millones de dólares. En fin un tremendo pozo de dinero. Conociendo tantos países pobres como conocemos nos causa dolor ver este derroche en edificios que, como en este caso especialmente, aparecen tan sobrecargados de lujo.

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De retorno a Dubai nos encontramos con una torre realmente singular y una última visión de la Gran Mezquita.

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24/05/17 Dubai

Esta es nuestra segunda visita a Dubai, así que ya hemos hecho alguna de las visitas clásicas al lugar como subir al Burj Khalifa, visitar la ciudad antigua y su zoco o los principales centros comerciales. Esta vez tenemos propósito de descansar un poco y avanzar el blog que se lleva mucho trabajo. También alquilar un coche para poder recorrer las zonas que no están al alcance del metro y para hacer una escapada a la vecina Abu Dabi.

Para nosotros Dubai equivale en la Península Arábiga a lo que representa la ciudad de Las Vegas en USA, aunque con obvias diferencias. Pero ambas ciudades son un poco parques temáticos muy orientadas al turismo y con una enorme oferta hotelera, con leyes o costumbres más relajadas que el entorno, muchas atracciones para los visitantes y absolutamente megalómanas, quieren tener lo más grande en todo. En cualquier caso en Dubai no hay lugar para el ’vicio’ en forma de juego, sexo y drogas, y por otro lado en Las Vegas hay un lujo grotesco, de cartón-piedra y en Dubai uno se cruza con el lujo refinado y un tremendo cuidado de los detalles. Es una ciudad limpia, ordenada, muy segura y con algunos edificios y lugares impresionantes. Además para ser un país claramente Islámico, hay una tolerancia para las formas de vestir y de vivir occidentales que no tiene ningún país del entorno. También comparte con Las Vegas estar en medio de un desierto, pero en este caso mucho más extremo. Ahora en Mayo hemos estado a 38º, pero la visita anterior en agosto llegamos a los 49º a la sombra. Calor de ‘el de verdad’. Por otro lado uno apenas se cruza con los verdaderos ‘dubaitíes’, pues son una minoría entre la inmensa inmigración que hay en el país. Hay claramente dos niveles de inmigrantes, los ‘occidentales’ que tienen un posición acomodada y un elevado estándar de vida y los inmigrantes fundamentalmente orientales: pakistaníes, hindúes, filipinos, … que ocupan los escalafones sociales más bajos y viven en su mayoría en condiciones muy duras y con bajos salarios. Además sin ninguna esperanza de obtener nacionalidad ni para ellos ni para sus hijos.

Uno de los primeros sitios que visitamos es la isla artificial con forma de palmera llamada Palm Jumeirah. Cuando se finalizó era la mayor isla artificial del mundo, y son otras dos palmeras en construcción en el mismo Dubai las que le han quitado el título. Todavía hay hoteles y residencias en construcción. Llama la atención el tamaño de la isla. Recorrimos la especie de corona que actúa como rompeolas y tiene más de 11 km. Allí todavía hay muchas zonas en construcción y unas magníficas vistas de una zona de rascacielos llamada la Marina.

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Es curiosa la decoración de las columnas de una carretera elevada en la isla.

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La otra gran zona de rascacielos de la ciudad está a lo largo de la Sheik Zayed Road, la arteria principal de la ciudad.

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En cualquier caso el edificio que más destaca y con mucha diferencia es el Burj Califa, en la actualidad sigue siendo el edificio más alto del mundo y desde luego el más estilizado y un ejemplo de lo que la arquitectura y el dinero pueden conseguir. Me sigue pareciendo una de las obras humanas más increíbles.

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A sus pies, entre otros edificios está la ópera inaugurada en 2016 con una actuación de Plácido Domingo. Nos sorprendió su gran lámpara con luces en cambio permanente.

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Como ya vimos en la visita anterior, al anochecer se pone en marcha un espectáculo de luces y sonido en la laguna que hay al pie de la torre. Vimos que el espectáculo era diferente cada media hora, pero mucho más corto, 3 minutos generalmente y solo con luces blancas. En cualquier caso sigue siendo una maravilla.

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Otros ‘palacios’ de la ciudad son los centros comerciales. Junto al Burj Califa está el Dubai Mall. Ellos dicen que es el mayor mall del mundo. Impresionantes las obras de arte y el acuario.

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También visitamos el Emirates Mall ...

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… y el Dubai Marina Mall. Lugares poco recomendables para compradores compulsivos Risa1p

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En su afán megalómano tienen también el hotel más lujoso del mundo, el Hotel Burj Al Arab que es otro de los iconos de la ciudad, y al que se puede llegar por grandes autopistas, como ésta de 8 carriles.

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Por cierto aprovechamos la visita de la playa para disfrutar de una puesta de sol que sólo es visible si no hay mucha calima generada por los desiertos que rodean a la ciudad. Esta vez hemos llegado en buen momento.

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Por la noche visitamos la zona de la Marina, que rivaliza en rascacielos con el centro de Dubai.

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De todas las torres, para nosotros, destaca la retorcida Cayan Tower que gira 90º en sus más de 300 m de altura.

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Pero no todo en Dubai es altura, aunque a nosotros los rascacielos nos llaman poderosamente la atención. Hay otras zonas llamativas por diferentes razones, como la zona de Boxpark en la que todos los edificios están construidos usando contenedores estándar de transporte de mercancías.

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En fin, Las Vegas de Oriente Próximo. Un lugar que sorprende, sobre todo si te gustan las alturas.

20/05/17 Kathmandú 2

La Estupa de Buddanath y el Templo Pashupatinath (Cremaciones)

La Estupa de Boudhanath es uno de los monumentos budistas más importantes de Nepal y del mundo. A esta estupa acuden budistas de todos los rincones del mundo. Dicen que dar al menos una vuelta, en la dirección de las agujas del reloj, a esta estupa permite eliminar o disminuir el mal karma.

A la estupa normalmente se accede desde una pequeña calle que nos permite visualizar la enormidad del monumento.

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Una vez en la plaza o en la terraza de los bares que la rodean uno aprecia su magnitud.

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También se aprecia la devoción que suscita en muchas personas que vienen a visitarlo.

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Junto a la estupa destaca un Templo con su gran rueda de oración, sus imágenes doradas. y una gran vista desde su terraza.

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Uno de los atractivos en la visita es sentarse en los numerosos bancos que hay a su alrededor y ver pasar a la gente.

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O disfrutar de los edificios que lo rodean con gran cantidad de tiendas y movimiento, siempre bajo la mirada de Buda que te atraviesa. Nos ha parecido un lugar impresionante en el que pasa el tiempo sin enterarte.

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Otra de las visitas que realizamos es la del Templo Pashupatinath, que es uno de los más importantes templos hinduistas de Shiva en el mundo. Se encuentra ubicado a orillas del río Bagmati y es especialmente llamativo para los occidentales porque es el lugar de cremación de la mayoría de las personas fallecidas en Kathmandú y alrededores. Esto se debe a que el río Bagmati es un río sagrado para los nepalíes de la misma manera que lo es el Ganges para los hindúes. Habíamos leído que la visita podía ser muy dura al ver como quemaban los cuerpos de los fallecidos, y realmente nos impresionó.

Nada más llegar a las inmediaciones del Templo había gente pidiendo, uno de ellos con una especie de lepra ya anunciaba que la visita iba a ser dura

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Contratamos a un guía para que nos fuera explicando lo que íbamos a ver, aunque no acabamos muy contentos. Escuchamos a otros guías que daban mejores explicaciones que el nuestro. En cualquier caso habíamos leído que en una de las riberas del río estaban las plataformas de incineración y que en el lado contrario había unas gradas (Ghats) en las que nos podíamos ubicar los visitantes para ver las ceremonias. Pero nosotros comprobamos que podías estar en ambos lados sin mayor problema. En el lado de las plataformas nos subíamos a una especie de terraza donde se podía ver todo con mucha proximidad. Vimos el proceso que se realiza con varios fallecidos. El más cercano lo vimos desde el principio. La plataforma estaba preparada con una especie de palio.

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Trajeron en comitiva el cuerpo del fallecido cubierto. Primero han pasado por el templo que sólo es accesible a los hinduistas donde tiene lugar una ceremonia. La comitiva está compuesta fundamentalmente por hombres, aunque también pueden participar las mujeres. Los hijos a veces se afeitan la cabeza y visten de blanco, el color del luto. En esta ceremonia están desnudos de la cintura hacia arriba. Luego descubren la cabeza del fallecido y dan con él tres vueltas en la estrecha plataforma. Finalmente lo depositan sobre las maderas que servirán para la pira.

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Lo de las fotos parece que no les preocupa. Incluso un familiar está a los pies del fallecido haciendo una foto con su móvil. Sorprende que una ceremonia tan íntima, por lo menos bajo nuestro punto de vista occidental, aquí se celebre de una forma pública y con poca restricciones a visitantes como nosotros. De hecho lo que hacen es cobrarnos entrada para que podamos ver las cremaciones, porque el acceso al templo no nos es permitido.

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Los tres hijos, encabezados por el hijo mayor vuelven a dar tres vueltas con una antorcha encendida con la que se encenderá la pira. Colocan la antorcha sobre la boca del fallecido, donde hay algún iniciador del fuego y vuelven a dar otras tres vueltas alrededor. Luego se despiden varios familiares besando los pies del difunto y mientras el fuego gana vigor le van cubriendo con más madera y con paja humedecida que oculta al cadáver de la vista. Un encargado de la cremación también empieza a encender la base de la pira.

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Media hora más tarde el fuego va haciendo su trabajo.

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La familia sigue todo el proceso hasta el final. Cuando el fuego está consumido y solo quedan cenizas y algunas ascuas, todo lo que hay se barre hacia el río donde caen todos los restos. Al final queda la plataforma libre para la siguiente cremación.

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He leído en algún blog que luego se entran al agua uno o varios familiares para purificarse en las ‘aguas sagradas’, pero nosotros no vimos a nadie en el río en varias cremaciones que estuvimos. En la zona que está justo debajo del templo principal hay más plataformas. Una de ellas es exclusiva para los miembros de la familia real. Las otras dos son para la gente rica. Allí vimos otra cremación en la que se siguió prácticamente el mismo rito.

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Nos comentaron que se llevan a cabo más de 200 cremaciones al día. El proceso suele durar entre dos y tres horas. En el caso de un niño, como el de las siguientes fotos, apenas dura una hora.

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En fin, viajando descubres otras culturas y otras maneras de entender la vida y la muerte. A veces ves cosas que te hacen un nudo en la garganta, o en el estómago. Otras veces no es solo lo que ves, si no lo que hueles, lo que sientes. Desde luego es una experiencia que no te deja indiferente.

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En cualquier caso y a pesar de lo chocante que es lo que hemos visto para nuestra cultura, sorprende el ambiente sereno que se ve en los que participan en la ceremonia. Ellos están convencidos de que no es un adiós, sino un hasta pronto, porque sus familiares se reencarnarán en otras personas y volverán a disfrutar de una nueva vida. Es el poder de las creencias.

Próximos a las gradas del templo se encuentran Shadus y Aghoris que son santones o ascetas hindúes que han renunciado a los vínculos que los unen a lo material en busca de los verdaderos valores de la vida. Siguen el camino de la penitencia y la austeridad para alcanzar la iluminación. A los Shadus se les identifica por las ropas de color naranja con las que se cubren. Los Aghoris suelen estar cubiertos solamente de ceniza, que a veces proviene de las cremaciones. Su dieta incluye el necrocanibalismo, lo puedes consultar aquí. En cualquier caso la mayoría de los que encuentras en el templo son falsos ascetas. Posan para las fotos y piden dinero a cambio, lo cual está completamente fuera del objetivo de estos monjes.

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