Desde Bukit Lawang queremos ir al Lago Toba. Para ello debemos atravesar Medan y sus atascos de tráfico y también Berastagi, una localidad en la que nos quedamos un día pues ofrece múltiples visitas. Queda confirmado que moverse por Indonesia es complicado, con velocidades medias de 20 hasta 30 km/h a pesar de que las carreteras pueden estar bien asfaltadas, pero es tal el caos de camiones, coches, motos, peatones y vehículos de tracción animal que van cada uno a lo suyo que todo es un traspiés continuo. Tardamos 7 horas de coche en recorrer unos 130 km. Además vivir la forma de adelantar aquí o como salen en los cruces no es para pusilánimes.

Berastagi es una ciudad situada a casi 1.500 m de altitud por lo que goza de un clima relativamente fresco y es una zona famosa por sus frutas y hortalizas. Visitamos el mercado colorido y ordenado. Nos sorprendió una tienda de flores con sus plantas de diseño.

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Al llegar a la ciudad nos llamó la atención un edificio antes de la entrada. Fuimos a verlo y era una Iglesia Franciscana construida con la arquitectura típica del pueblo Batak. Rodeando la iglesia había varios edificios, dos de ellos eran casas típicas llamadas Rumah que en lengua Batak significa casa grande. Encontraremos muchas casas de este tipo en la región.

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Al día siguiente queremos subir al Volcán Sibayak, pasamos a la oficina de turismo para enterarnos un poco del tema del transporte. Se puede salir desde el pueblo pero son varias horas de carretera, la alternativa que nos ofrecen es contratar a un guía que resuelve el tema de ir en coche hasta la base, subir en menos de una hora y bajar por otro sitio donde nos volverán a recoger en coche y de postre visitaremos una pagoda budista. Lo típico es subir para ver amanecer, así que quedamos con el guía a las 4 de la mañana, será el primero de varios madrugones. Todo transcurre bien, y llegamos a la cumbre del volcán media hora antes de que empezara a amanecer, que pena de media horita más de cama. En cualquier caso el amanecer fue una maravilla.

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El interior del volcán se muestra activo e impresiona.

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Pendiente abajo en primer plano fumarolas. Al fondo central de energía geotérmica.

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Y un poco alejado el volcán Sinabung está muy activo con continuas explosiones que no alcanzamos a oír, pero que si vemos perfectamente.

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Como nos viene ocurriendo con frecuencia, unas indonesias nos piden que nos fotografiemos con ellas.

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Con nuestro guía a la cabeza emprendemos el descenso directos hacia la central geotérmica. Empinados y deslizantes caminos requieren bajar con una cuerda que trae el propio guía. Le pregunto que porqué no ponen una cuerda fija y me dice que las roban. Por eso trae su propia cuerda que es poco más que una cuerda de tendedero de ropa ¡da miedo!

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Llegando al final, entramos en un bosque de bambúes enormes.

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Y llegamos al final del camino en la central geotérmica. Un poco más adelante vemos la ladera por la que hemos bajado.

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Nos recoge un vehículo que nos lleva al templo budista Taman Alam Bundini. Un magnífico templo, réplica de una pagoda de Myanmar, que ha sido construido recientemente, se inauguró en 2010. El resultado es magnífico.

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No dejan de sorprender las cruces gamadas que los budistas usan desde hace siglos y que las copiaron los nazis cambiando el sentido de giro.

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Acabada la excursión cogimos un coche compartido con una pareja de australianos. Vamos camino del Lago Toba y visitamos en primer lugar el pueblo de Dokan donde hay varias Rumah (casas tradicionales) que todavía están habitadas. Entramos a una de ellas. Viven 8 familias que comparten una gran sala central y luego tienen como unas zonas reservadas tapadas con cortinas. Hay cuatro zonas donde hacen lumbre para cocinar. Encima hay una plataforma de madera donde ponen alimentos para ahumarlos y poderlos conservar.

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Estilo de vida de hace siglos pero con teléfono móvil.

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Por cierto en la puerta hay unos agarraderos. Las parturientas se ponían en el lado de fuera en cuclillas para parir y se agarraban ahí.

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Por fin divisamos el Lago Toba.

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En este punto hay una gran cascada llamada SipisoPiso y que tiene una caída de 120 m. Es un espectáculo que merece la pena.

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Más adelante llegamos a Pematang Purba, antigua villa (ahora museo) donde residían los reyes de la dinastía Purba que regían el reino de Simalungun. Este reino ha sido independiente hasta 1947, donde se unió al recién independizado estado de Indonesia. Todos los edificios llaman la atención, pero especialmente la Rumah Bolon (Casa alargada) que tiene un tamaño considerable.

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En el interior encontramos un inquietante sarcófago.

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El entorno está muy cuidado y cuenta con otras bonitas casas.

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Un chaparrón nos despidió del lugar en nuestro camino al ferry del Lago Toba.

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