Ayer vino Stephanie a la casa de Manolo, donde estamos alojados en Ushuaia. Es una couchsurfer holandesa con muchísima experiencia en viajes. El viaje actual lo empezó hace dos años y medio. Viaja de manera muy económica alojándose casi siempre en couchsurfing y moviéndose en autostop. Tiene un blog donde explica como viajar a coste muy reducido por muchos países del mundo. Su dirección es: www.budgetbucketlist.com.

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Hoy vamos a ir con ella al Parque Nacional Tierra del Fuego. Hasta este parque se puede ir en un pequeño tren al que llaman el tren del fin del mundo, en bus, en un paquete turístico o en un coche alquilado que es lo que hicimos nosotros. Esto te permite parar donde quieras a hacer fotos y organizarte los tiempos y los sitios a tu manera. Ya desde la entrada disfrutamos de bonitos paisajes y una pista de tierra muy deslizante.

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Llegamos al final de la pista en la Bahía Pataia, que es donde acaba la Ruta Nacional n.º 3, que tienen más de 3.000 Km de longitud ¡vaya distancias!

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Hicimos varios senderos. El primero de ellos fue el sendero de la baliza, que te lleva por la costa a un pequeño faro a lo que es probablemente el punto más alejado de la entrada del parque. Se va por un camino muy evidente por bosque y costa dentro de una tranquila bahía.

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Como somos un poco gamberros nos subimos a la baliza a hacer nuestra pose. Desde allí las vistas preciosas.

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De retorno nos encontramos con un par de Carancas con sus colores blanco para el macho y marrón para la hembra. El motivo del colorido es muy curioso, la hembra tiene un color apto para camuflarse con el terreno y el macho un color blanco llamativo para que si llega un depredador lo localice primero y se ponga a perseguirlo. Esto le permite alejar al depredador de la hembra y probablemente salvar a la prole.

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Luego fuimos hacia el sendero de los castores, donde nos encontramos con los árboles que cortan con sus dientes, y con los árboles que mueren por quedar inundados en los embalses que construyen. Hemos leído que los castores han logrado cruza el Estrecho de Magallanes y están en la zona continental de la Patagonia, lo que ha hecho reaccionar al gobierno argentino que va a intentar eliminar al menos 100.000 castores.

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Finalmente nos dirigimos al Lago Roca para hacer un sendero próximo a la orilla que terminaba en la frontera con Chile. Como en todos los sitios que hemos visitado, hemos encontrado unos enormes bosques, sobre todo de lingas también llamadas hayas australes, con un verde intenso que les da la primavera. Muchos ejemplares, sobre todo de gran porte, estaban tirados en el suelo. Suponemos que es el efecto de los intensos vientos patagónicos.

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También el paseo es una clase de botánica, encontramos hongos (pan de indio) que parasitaban los árboles y un musgo que llamaba la atención por su tamaño.

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Finalmente alegría desbordante al llegar a la frontera Risa1p que estaba marcada con una construcción metálica con buenas vistas al paisaje inmenso de la Patagonia.

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A la vuelta pasamos al centro de interpretación del parque y acabamos visitando las cascadas de Pipo. Día de no parar de un rincón a otro de este parque nacional.

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