Nuestra siguiente visita es a Lima, allí nos espera nuestra amiga Ivon, a la que conocí como voluntaria de Agua de Coco en Madagascar hace unos años. Gracias por tu hospitalidad. Estamos encantados de la gran cantidad de personas que estamos encontrando o reencontrando en nuestro camino y de su generosa acogida, así da gusto viajar y vivir Risa1p

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Sólo estuvimos un par de días y visitamos poca cosa. Por un lado fuimos al Museo Nacional de Arqueología, Antropología e Historia del Perú -que vergüenza todavía no he visitado el Español desde que lo reformaron- y nos dio una visión global de las civilizaciones precoloniales, de las que habíamos visitado muchos yacimientos, pero que teníamos deslavazadas. Como dato curioso que nos sorprendió, el Imperio Inca no tenía ni 100 años cuando llegaron los españoles, lo que hubieran podido construir de haber tenido más tiempo.

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La Plaza de Bolívar, donde se encuentra el museo.

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Por otro lado fuimos a pasear por el barrio de Barranco, bonito y tradicional, con su puente de los suspiros, del que dicen que si lo atraviesas sin respirar se te concede un deseo.

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Y por supuesto las diferentes vistas de la costa desde el borde de la ciudad. De Lima sorprende que esté situada en medio de un desierto, y que la costa a la que se asoma esté debajo de un alto acantilado. Frente a una visita anterior, no estaba cubierta por una neblina permanente y pudimos observar las playas al completo.

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También contactamos con Nelson, un amigo que conocimos en España a través del couchsurfing y que nos invitó a cenar a su casa -el Castillo- donde vive con varios compañeros. Eran como 8 personas de unas 6 nacionalidades, aunque en la cena estaban 5. Estuvo rica e interesante.

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