Otra vez dos noches de bus seguidas, una para ir de Chachapoyas a Chiclayo y la siguiente para llegar a Lima. Esta vez hemos optado por sillón de 180º, que aunque no llega a serlo, es muy cómodo. Aunque el conductor de la primera noche era muy brusco conduciendo y no nos dejó ni cenar, pues a golpe de curvas y frenazos era imposible mantener los platos en la bandeja.

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Llegamos de madrugada a Chiclayo y estuvimos haciendo tiempo para reunirnos con Juan, el taxista-guía que ya tuvimos en el primer día de Chiclayo y que resulta muy aconsejable, es de confianza, conoce bien el área y aporta mucha información. Su teléfono es: (+51)986752546. Hoy decidimos visitar la costa. El primer destino es Pimentel donde tienen un malecón que se interna en el mar casi un kilómetro.

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Es muy usado por los pescadores que en barcos relativamente pequeños parten a faenar durante varios días.

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Luego bajamos a la playa donde están varados muchos barcos y donde todavía se encuentran muchos caballitos de totora. Son unas mínimas embarcaciones hechas de estas plantas con capacidad para una sola persona y muy poca carga.

Antes eran solo de este material. En la actualidad también tienen bambú y bloques de porexpan que hace que floten mejor y que en vez de tener una vida de un par de meses, duren hasta 5. Ni que decir tiene, que estas embarcaciones son milenarias.

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Luego fuimos a Santa Rosa, allí había el mismo ambiente de pescadores o incluso más y gran cantidad de aves, pelícanos y gaviotas, merodeando en la playa.

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Allí entablamos conversación con uno de los pescadores, José Nunton es pescador y construye los caballitos de totora, hasta tal punto que ha ganado varias competiciones locales de construcción de estas embarcaciones. Fue una charla especialmente agradable.

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Las motos-triciclos tuneadas tampoco tenían desperdicio Risa1p.

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También visitamos Puerto Etén. Allí nos encontramos una procesión que visitaba a los domicilios concertados. La procesión llevaba su banda de música que no necesitaba atriles para sujetar las partituras, unas pinzas de la ropa y a marchar … Risa1p

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Empezamos por desplazarnos al sur donde encontramos dos enormes colonias de Pelícanos y algunos piqueros (alcatraces) de patas azules.

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Por último visitamos una antigua factoría de principios del siglo XX, con lo que a mi me gustan las máquinas, me encantó.

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Gracias Juan (el guía) por el recorrido que nos preparaste, lo disfrutamos mucho.