Mi intención en Ecuador era subir al Cotopaxi, la segunda cumbre más alta del país detrás del Chimborazo, para quitarme la espinita que se quedó clavada en el 2000. Pero en la actualidad está cerrado el Cotopaxi debido a su actividad. No se si volveré alguna vez para intentarlo. En su lugar me planteo el Cayambe, tercera cumbre del país con sus casi 5.800 m realmente le faltan 10 m para esa altura. David y Ale, una montañera ecuatoriana me facilitan el contacto con varios guías. Después de varios contactos fallidos quedo con Pablo Chiquiza. Quedamos a las 2 en Quito para ir hacia la localidad de Cayambe. Allí dejamos el coche para alquilar un taxi 4x4 que nos suba hasta el refugio a 4.600 m.

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La subida empieza por paisajes amables con cultivos, ganado y pastos.

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Hasta que aparecen las praderas de altura, y a la vuelta de una curva las primeras vistas de la montaña sin nubes.

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Desde el refugio se ve altísima.

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Por cierto, el refugio remodelado hace dos años está muy bien.

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Y la cena estuvo deliciosa.

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La vista del atardecer preciosa.

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La vía sube por las rocas de la izquierda, que por la noche estaban cubiertas de una fina capa de hielo ‘verglas’, y van hacia la cumbre cerca de la arista que se ve también por el lado izquierdo.

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De momento todo es optimismo. Auxi no se encuentra agusto con esta altura y decide no subir.

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Salimos por la noche con mucho viento, la gente empezó a salir a las 12 de la noche. Nosotros nos lo pesamos un poco más por la ventisca y salimos cerca de la 1:00. Hacía además bastante frío. Poco a poco fuimos ganando altura con un viento constante. Al amanecer entramos a la zona de grietas que ofrecía un paisaje fantástico.

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Pablo la única vez que se puso atrás en la ascensión.

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Parece que en la cumbre hace más viento aún y además con nieve.

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Unos que bajan nos hacen una foto.

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A esa altura estaba agotado y le dije a Pablo que no tenía fuerzas para subir. Pablo me dio la bronca porque me decía que había subido demasiado rápido y que había malgastado fuerzas. Se empeñó en que podía subir y me empezó a marcar un ritmo muy lento, jamás había subido tan despacio y sentí que era posible llegar a la cumbre. Tengo que agradecerle el esfuerzo que hizo. Algunos guías en esa situación ven que van a acabar antes de lo previsto y no dudan en darse la vuelta. Pablo no dejó de animarme y literalmente de tirar de la cuerda cuando veía que flaqueaba en los últimos metros en los que estaba, literalmente, harto de esa cuesta infinita. Finalmente llegamos a la cumbre en lo que creía el límite de mis fuerzas. La verdad es que no había hecho prácticamente ninguna ascensión en el último año, salvo las cortas ascensiones de aclimatación, estoy algo pasado de kilos y la edad … En fin que me puedo dar por contento por haber llegado y agradecérselo a Pablo en gran medida. En futuras ocasiones cuidaré más mi forma física. Foto de cumbre de ibéricos Alomar Risa1p

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Foto de despedida de Pablo. Si alguno necesitáis contactar con él su teléfono, con Whatsapp, es +593 999 004 070. Si le llamáis desde Ecuador hay que marcar 0999 004 070. Es 100% recomendable.

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Gracias Pablo.

Tenía guardada en la recámara la intención de ascender al Chimborazo, pero visto mi estado de forma lo dejo para otra ocasión, si es que se me presenta otra vez en la vida ...