Salimos temprano de casa de Jorge, sobre las 7, tenemos que estar a las 8:30 en Tica Bus. Iniciamos nuestro camino a Nicaragua. Viaje largo, a pesar de no tener mala carretera, y paso de frontera no muy agradable. Estando en Honduras, pararon al bus en un control de carreteras, nos apartaron y se pusieron a registrar algunos equipajes. Eso llevó más de media hora en un autobús en el que el aire acondicionado iba muy débilmente y encima estábamos en los últimos asientos donde había una fuente de calor que nos asfixiaba. Finalmente nos pasaron a unos asientos más adelante que estaban libres y la situación mejoró sólo un poco.

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Cuando llegamos a la frontera, desde el bus cogieron todos los pasaportes e hicieron ellos las gestiones de entrada, cobrándonos 5 dólares y sin consultar a los viajeros. Si hubiera valido para no bajar y agilizar la gestión, pero no es así. El proceso de sellado lo hacen ellos, pero tenemos que bajar todos con nuestros equipajes y pasar control aduanero en el que miran todo. Al bajar una nube de niños, con la connivencia de la policía, se pone a cargar las maletas y pedir dinero. A los pasajeros que accedían les colaban los primeros de la fila. La aduana era un sitio sucio, como una nave industrial abandonada, caluroso y desagradable. Sin duda la peor frontera que hemos pasado hasta ahora.

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Llegamos a León, ciudad colonial, llena de iglesias y grandes casas, algunas bien conservadas y la mayoría bastante envejecidas, las calles algo sucias y deterioradas.

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Parque Central.

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De entre todas laas iglesias destaca la Catedral de la Asunción que es Patrimonio de la Humanidad, ahora está restaurándose y las obras prácticamente han terminado. En ella está enterrado el poeta Rubén Darío bajo la estatua de un león y además el tejado es visitable con lo que se pueden ver de cerca los campanarios y cúpulas y el paisaje de los volcanes que hay cerca de la ciudad.

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También nos llamó la atención lo tranquila que es allí la vida, por lo menos para algunos Risa1p

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Y el transporte urbano, que consiste en unos pequeños camiones en los que hay bancos laterales para el transporte de los pasajeros.

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Una tarde la dedicamos a visitar un volcán llamado Cerro Negro, que tiene de especial que en una de las laderas hay gran cantidad de una ceniza con piedra muy pequeña y que permite bajar toda la ladera sobre unas tablas que funciona como una especie de trineos (Ashboarding).

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Nuestros ibéricos por delante.

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Durante la subida y en el cráter.

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Además conocimos a otros dos Madrileños, Sofía y Jesús, con los que hicimos muy buenas migas.

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Desde arriba la vista magnífica.

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Y Auxi en vez de adelgazar con las cuesta, engorda Risa2p

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Y bajando a lo loco.

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Aunque acabamos todos sanos y salvos.

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La piel expuesta acabó negra de polvo, parecíamos mineros.

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Otra sorpresa del viaje a Nicaragua ha sido conocer a Rubén Alonso, bloguero ya profesionalizado, que consigue viajar casi gratis haciendo vídeos y promocionando lugares. Su blog es más que recomendable, se llama rubenyelmundo.com. Nos ha enseñado muchas cosas referidas a los blogs y a los blogueros en España.

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