Otro de los lugares destacados de Creta es la Garganta de Samaria, en todos los sitios se encuentran postales y fotos de este lugar espectacular. El itinerario parte cerca del pueblo de Omalos donde hay un camino que empieza a 1.200 m sobre el nivel del mar y que recorre la garganta durante 16 km hasta la playa de Agia Roumeli. Existen varias alternativas para llegar al punto de salida. La más frecuentada es salir en un viaje organizado desde Chania. Es la alternativa más popular. Nosotros acudimos al pueblo de Sougia que está en la costa Sur. Allí se toma un autobús que sube al comienzo de la garganta todos los días a las 7 de la mañana menos los domingos. Luego se baja por este extraordinario paraje hasta que se llega a Agia Roumeli que consiste en una playa y unas pocas casas. Allí se toma un ferry a las 17:30 que nos deja en el pueblo que estábamos alojados. Es una buena alternativa para hacer el recorrido por cuenta propia.

Sougia es un pequeño pueblo de la costa Sur con una limpia playa de piedras donde estaban montando las sombrillas y tumbonas para la inminente temporada alta. De momento está todo bastante vacío.

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Al día siguiente a las 7 partimos en el bus al inicio de la garganta. Al llegar al inicio de la ruta vimos frente a nosotros un macizo de roca caliza donde encontramos el camino que baja en fuerte pendiente haciendo zetas durante el primer kilómetro.

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Cuando se llega al fondo del valle ya la pendiente es mucho menor. En general el camino es bastante bueno, con escalones y muy preparado. En algunos sitios sin embargo hay que cruzar el río por encima de piedras, pero no es muy complicado. A lo largo de la ruta hay algunas fuentes y hasta WC.

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Recorrer el valle es recibir una clase de geología en gran formato. El río ha ido escavando un profundo corte en las rocas del lugar. También ha creado su propio camino debajo del cauce lo que hace que en algunos tramos esté seco y en otros aparezca transparente y cantarín.

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Puedes ver más fotos aquí.

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El lugar más fotografiado se llama las puertas, allí la garganta apenas supera los tres metros de anchura.

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Finalmente el paisaje se va abriendo ...

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… hasta llegar a Agia Roumeli con su playa y puerto para los ferrys, que son mucho mayores de lo que esperábamos. Es obvio que en temporada alta bajan muchos cientos de personas.

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A la hora de embarcar nos cruzamos con un auténtico marino griego. Salimos puntualmente hacia Sougia donde teníamos el coche.

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Bajamos del ferry y partimos hacia Chora Sfakio también en el sur pero que nos requirió una enorme vuelta por la costa norte. Aunque no son muchos kilómetros, las carreteras son tremendamente retorcidas lo que hace que se requieran más de dos horas y media horas para recorrer menos de 130 km.

Chora Sfakio es un pequeño pueblo turístico que rodea a un pequeño puerto. Allí hay sabrosos restaurantes y pequeños alojamientos, además de un monumento de los aliados, es un memorial para los caídos en la batalla de Creta y los locales caídos por proteger y ocultar a los soldados durante la ocupación alemana.

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Aquí hemos estado sólo un día pero lo hemos aprovechado bien. Primero hemos ido a la garganta de Imbros. Se sube por una carretera sinuosa. Desde arriba podemos asomarnos para ver sus laderas. A la entrada nos encontramos con flores gigantes y cabras trepadoras.

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Aunque se trata de una garganta más corta y menos profunda que la de Samaria, disfrutamos del mismo ambiente. En poco más de dos horas estábamos abajo. Volvimos a subir al principio de la garganta en autostop, Una vez más constatamos lo mal que lo están pasando en Grecia a causa de la deuda acumulada. El ambiente es de pesimismo y abatimiento. La gente ha pasado de sueldos de 1.500 euros a poco más de 500. Todo está contraído a la mínima expresión y lo peor es que no se atisba una salida cercana.

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De vuelta al puerto tomamos un pequeño ferry hacia Loutro. Es un pequeño pueblo blanco, perfectamente encalado de pescadores y de turismo. No tiene carretera y se accede andando 2 o 3 km o a través del ferry. Lo recorrimos en menos de 15 minutos y paramos a comer en un taberna donde había wifi. Nos dimos algún baño en las aguas clarísimas y trabajando con el blog que consume mucho tiempo.

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Nuestro último día en Creta estuvimos en Heraklion. En esta ciudad se encuentran las ruinas del Palacio de Knosos que es uno de los primeros lugares donde floreció la cultura griega. Es un sitio que hay que visitar a primera hora. Nosotros fuimos relativamente tarde y había muchísima gente por lo que ni siquiera intentamos entrar. A cambio nos fuimos a visitar el Museo de Ciencia Naturales donde una de las cosas que más nos gustó fue el simulador de terremotos. Allí vivimos las sacudidas del terremoto de Kobe en Japón. Tienen registrados en los tres ejes los movimientos de algunos de los terremotos más importantes que se han producido en diferentes lugares del mundo. También tienen vivarios con reptiles y una zona de efectos ópticos y experimentos.

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La ciudad tiene un casco histórico con su puerto Veneciano y su fortaleza y otros edificios notables como el ayuntamiento.

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También algunas iglesias como la de Agiou Titou o la Catedral de Agiou Minas.

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Después de estos 8 días hemos visitado sólo la parte occidental de la isla. Tenemos claro que es un sitio al que intentaremos volver. Próximo destino Santorini.