Abu Dabi lo hicimos en una escapada de unas horas y se nos quedó corto. Hay que dedicarle al menos un día.

Cuando veo las grandes catedrales o monumentos construidos hace siglos, con enormes bloques de piedra, esculturas, lámparas, … a veces me pregunto cual sería el resultado si se decidiera hacer un edificio similar con la tecnología y la maquinaria actual. Bueno, eso ocurre en la actualidad con grandes edificios que en lugar de estar destinados a iglesias, otros edificios religiosos o castillos, se dedican a los poderosos actuales: Bancos, aseguradoras, edificios corporativos o de las administraciones. ¿Pero como sería una catedral o una gran mezquita? Afortunadamente hay ejemplos de ello como la Sagrada Familia de Barcelona o la Gran Mezquita de Abu Dabi.

La Gran Mezquita de Abu Dabi, o Mezquita Sheikh Zayed, se construyó sin límite de presupuesto predefinido y el resultado es espectacular. Tiene un aspecto que se asemeja al Taj Majal, pero es mucho más grande.

Afoto

Afoto

Afoto

Afoto

Es de un mármol blanco deslumbrante que tiene incrustados en el suelo y en relieve en las paredes motivos florales realizados con lapislázuli, amatista, nácar, y piedras semipreciosas. El resultado es soberbio, cuando lo estás viendo llega a parecer mentira.

Afoto

Afoto

Afoto

Afoto

Afoto

En el interior sorprende nada más entrar el frescor del aire acondicionado y las inmensas lámparas realizadas por Swarovski.

Afoto

Afoto

Afoto

Afoto

Los muros con sus transparencias, las columnas, …

Afoto

Afoto

Afoto

Afoto

Afoto

… y la inmensa alfombra de más de 5.000 metros cuadrados elaborada por 1200 mujeres en Irán durante 2 años.

Afoto

En fin un derroche de ingeniería, arquitectura y arte.

Afoto

Afoto

Afoto

Desde la mezquita, que está a la entrada de la ciudad, fuimos hacia la costa. Allí encontramos modernos rascacielos, aunque lejos de la concentración que hay en Dubai.

Afoto

Afoto

En una península en el extremo Noroeste había otro conjunto de torres, las Ethiad Towers. Con una luz de atardecer rojiza aparecen aún más brillantes.

Afoto

Afoto

Afoto

Junto a ellas estaba la puerta del Palacio Presidencial, que no era visitable.

Afoto

A continuación el Emirates Palace. Nosotros veíamos a gente entrar y creíamos que era un palacio oficial visitable. Cuando entramos nos dimos cuenta de que era un hotel, concretamente el hotel más caro del mundo en cuanto al coste de construcción, que superó los 3.000 millones de dólares. En fin un tremendo pozo de dinero. Conociendo tantos países pobres como conocemos nos causa dolor ver este derroche en edificios que, como en este caso especialmente, aparecen tan sobrecargados de lujo.

Afoto

Afoto

Afoto

Afoto

Afoto

De retorno a Dubai nos encontramos con una torre realmente singular y una última visión de la Gran Mezquita.

Afoto

Afoto

Afoto