La Estupa de Buddanath y el Templo Pashupatinath (Cremaciones)

La Estupa de Boudhanath es uno de los monumentos budistas más importantes de Nepal y del mundo. A esta estupa acuden budistas de todos los rincones del mundo. Dicen que dar al menos una vuelta, en la dirección de las agujas del reloj, a esta estupa permite eliminar o disminuir el mal karma.

A la estupa normalmente se accede desde una pequeña calle que nos permite visualizar la enormidad del monumento.

Afoto

Afoto

Una vez en la plaza o en la terraza de los bares que la rodean uno aprecia su magnitud.

Afoto

Afoto

Afoto

También se aprecia la devoción que suscita en muchas personas que vienen a visitarlo.

Afoto

Afoto

Afoto

Afoto

Junto a la estupa destaca un Templo con su gran rueda de oración, sus imágenes doradas. y una gran vista desde su terraza.

Afoto

Afoto

Afoto

Afoto

Uno de los atractivos en la visita es sentarse en los numerosos bancos que hay a su alrededor y ver pasar a la gente.

Afoto

Afoto

Afoto

Afoto

Afoto

O disfrutar de los edificios que lo rodean con gran cantidad de tiendas y movimiento, siempre bajo la mirada de Buda que te atraviesa. Nos ha parecido un lugar impresionante en el que pasa el tiempo sin enterarte.

Afoto

Afoto

Afoto

Otra de las visitas que realizamos es la del Templo Pashupatinath, que es uno de los más importantes templos hinduistas de Shiva en el mundo. Se encuentra ubicado a orillas del río Bagmati y es especialmente llamativo para los occidentales porque es el lugar de cremación de la mayoría de las personas fallecidas en Kathmandú y alrededores. Esto se debe a que el río Bagmati es un río sagrado para los nepalíes de la misma manera que lo es el Ganges para los hindúes. Habíamos leído que la visita podía ser muy dura al ver como quemaban los cuerpos de los fallecidos, y realmente nos impresionó.

Nada más llegar a las inmediaciones del Templo había gente pidiendo, uno de ellos con una especie de lepra ya anunciaba que la visita iba a ser dura

Afoto

Contratamos a un guía para que nos fuera explicando lo que íbamos a ver, aunque no acabamos muy contentos. Escuchamos a otros guías que daban mejores explicaciones que el nuestro. En cualquier caso habíamos leído que en una de las riberas del río estaban las plataformas de incineración y que en el lado contrario había unas gradas (Ghats) en las que nos podíamos ubicar los visitantes para ver las ceremonias. Pero nosotros comprobamos que podías estar en ambos lados sin mayor problema. En el lado de las plataformas nos subíamos a una especie de terraza donde se podía ver todo con mucha proximidad. Vimos el proceso que se realiza con varios fallecidos. El más cercano lo vimos desde el principio. La plataforma estaba preparada con una especie de palio.

Afoto

Trajeron en comitiva el cuerpo del fallecido cubierto. Primero han pasado por el templo que sólo es accesible a los hinduistas donde tiene lugar una ceremonia. La comitiva está compuesta fundamentalmente por hombres, aunque también pueden participar las mujeres. Los hijos a veces se afeitan la cabeza y visten de blanco, el color del luto. En esta ceremonia están desnudos de la cintura hacia arriba. Luego descubren la cabeza del fallecido y dan con él tres vueltas en la estrecha plataforma. Finalmente lo depositan sobre las maderas que servirán para la pira.

Afoto

Afoto

Afoto

Lo de las fotos parece que no les preocupa. Incluso un familiar está a los pies del fallecido haciendo una foto con su móvil. Sorprende que una ceremonia tan íntima, por lo menos bajo nuestro punto de vista occidental, aquí se celebre de una forma pública y con poca restricciones a visitantes como nosotros. De hecho lo que hacen es cobrarnos entrada para que podamos ver las cremaciones, porque el acceso al templo no nos es permitido.

Afoto

Los tres hijos, encabezados por el hijo mayor vuelven a dar tres vueltas con una antorcha encendida con la que se encenderá la pira. Colocan la antorcha sobre la boca del fallecido, donde hay algún iniciador del fuego y vuelven a dar otras tres vueltas alrededor. Luego se despiden varios familiares besando los pies del difunto y mientras el fuego gana vigor le van cubriendo con más madera y con paja humedecida que oculta al cadáver de la vista. Un encargado de la cremación también empieza a encender la base de la pira.

Afoto

Afoto

Afoto

Afoto

Afoto

Media hora más tarde el fuego va haciendo su trabajo.

Afoto

La familia sigue todo el proceso hasta el final. Cuando el fuego está consumido y solo quedan cenizas y algunas ascuas, todo lo que hay se barre hacia el río donde caen todos los restos. Al final queda la plataforma libre para la siguiente cremación.

Afoto

He leído en algún blog que luego se entran al agua uno o varios familiares para purificarse en las ‘aguas sagradas’, pero nosotros no vimos a nadie en el río en varias cremaciones que estuvimos. En la zona que está justo debajo del templo principal hay más plataformas. Una de ellas es exclusiva para los miembros de la familia real. Las otras dos son para la gente rica. Allí vimos otra cremación en la que se siguió prácticamente el mismo rito.

Afoto

Afoto

Afoto

Afoto

Afoto

Nos comentaron que se llevan a cabo más de 200 cremaciones al día. El proceso suele durar entre dos y tres horas. En el caso de un niño, como el de las siguientes fotos, apenas dura una hora.

Afoto

Afoto

Afoto

Afoto

En fin, viajando descubres otras culturas y otras maneras de entender la vida y la muerte. A veces ves cosas que te hacen un nudo en la garganta, o en el estómago. Otras veces no es solo lo que ves, si no lo que hueles, lo que sientes. Desde luego es una experiencia que no te deja indiferente.

Afoto

Afoto

En cualquier caso y a pesar de lo chocante que es lo que hemos visto para nuestra cultura, sorprende el ambiente sereno que se ve en los que participan en la ceremonia. Ellos están convencidos de que no es un adiós, sino un hasta pronto, porque sus familiares se reencarnarán en otras personas y volverán a disfrutar de una nueva vida. Es el poder de las creencias.

Próximos a las gradas del templo se encuentran Shadus y Aghoris que son santones o ascetas hindúes que han renunciado a los vínculos que los unen a lo material en busca de los verdaderos valores de la vida. Siguen el camino de la penitencia y la austeridad para alcanzar la iluminación. A los Shadus se les identifica por las ropas de color naranja con las que se cubren. Los Aghoris suelen estar cubiertos solamente de ceniza, que a veces proviene de las cremaciones. Su dieta incluye el necrocanibalismo, lo puedes consultar aquí. En cualquier caso la mayoría de los que encuentras en el templo son falsos ascetas. Posan para las fotos y piden dinero a cambio, lo cual está completamente fuera del objetivo de estos monjes.

Afoto

Afoto

Afoto

Afoto

Afoto