Desde Seúl tenemos que volar a Kathmandú. La opción más barata que encontramos es con Air China. Esto supone hacer una parada en Chengdu, la capital de la región de los osos panda en China. La estancia fue tan corta que no merecería una entrada, pero por características del vuelo, por lo poco que estuvimos en Chengdu y por las fotos de las grandes montañas de Nepal, he decidido hacerlo.

El vuelo salió bastante barato, 168€ que para un vuelo, que si hubiera sido directo tarda 7 horas, el precio está bastante bien. Lo malo es que la escala era de 15 horas con la noche por medio. Estábamos ya resignándonos a una mala noche en el aeropuerto o a buscarnos un hotel, cuando Kim nos comentó que aunque Air China no publicitaba nada, que teníamos incluido en el billete la noche de hotel y el traslado desde y hacia el aeropuerto. Efectivamente, navegando en la web de Air China, encontramos que podíamos incluso seleccionar el hotel entre varios propuestos. La mayoría de la gente no lo sabe y no lo usa. Así que si esto le sirve a alguien, enhorabuena Risa1p En las fotos aparece el hotel que nos ‘tocó’, con una suite que era mejor de lo esperado.

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Nos costó trabajo encontrar el bus para el transfer, incluso en el aeropuerto no es fácil entenderse en inglés. Por cierto si necesitáis yuanes (la moneda china) sacadlos en el aeropuerto, nosotros no encontramos cajeros en la ciudad y tuvimos que volver allí. El hotel estaba situado próximo a una zona de muchos puestos de alimentación, así que fuimos por ahí a probar suerte. Lo que veíamos nos sorprendía bastante, cuellos de pollo, cabezas de pato, rabos de cerdo, cabezas de un roedor grande, y muchas cosas más.

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Las cosas que compramos picaban a rabiar, y eso que evitamos todo aquello que tuviera cualquier condimento de color rojo. Lo que nos salvó fue que encontramos fruta sabrosa, sandía y fresas que estaban muy ricas y que nos supieron a gloria.

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Encontramos un coche de policía minúsculo, no se si caben policías y detenidos dentro.

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Despegamos puntualmente por la mañana sobrevolando la ciudad, se nota el rápido crecimiento del país en el diseño de sus ciudades. Reservamos asientos en el lado derecho esperando poder ver desde ese lado el Everest. Empezamos viendo altas cordilleras en la zona situada al norte del Himalaya.

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Afortunadamente había muchos asientos libres y pude pasar a la izquierda. Eso nos dió la oportunidad de poder ver la primera de las montañas que superan los 8.000 m el Kanchegjunga, tercera montaña más alta del mundo. A su derecha el Jannu con su sombría y difícil cara norte.

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En ese punto empezamos a cruzar la cordillera y tuvimos alineados en la derecha cuatro, quizás cinco montañas de más de 8.000 m pues pegado en la foto a la izquierda hay una montaña alta que puede ser el Manaslu. Las 4 identificadas aparecen en la foto.

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Cuando avanzamos un poco más, todo el macizo del Everest se veía mucho más claro.

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Un vuelo inolvidable sobre montañas de las que había leído mucho, con las que había soñado más, y que ahora las tenía más a mano.

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