Durante el recorrido de las ciudades además visitamos dos cenotes. Uno con simple propósito de baño después de la visita de Uxmal.

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Y otro cenote que ha sido muy especial. Pepe de Pepe Dive en playa del Carmen nos ha puesto en contacto con Guillermo de Anda que es una autoridad mundial en arqueología de cenotes y explorador de National Geographic. Además es profesor en la Universidad. Después de hablar con él, nos puso en contacto con Dante que es un doctor en arqueología e investigador. Nos organizó una visita a un cenote de acceso restringido en el que se encuentran restos de los mayas, concretamente vasijas y restos humanos que han hecho de este buceo algo muy especial. Quedamos en un pueblo al sur de Mérida y de allí fuimos por carreteras locales y luego por una pista hasta el acceso donde nos esperaban unos aldeanos locales que son los que sirven de apoyo para la bajada y la subida del cenote. Pasamos por un cenote público,

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Y cuando llegamos a nuestro destino se organiza el material para la inmersión.

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El acceso al cenote es una estrecha boca que da paso al agua que se sitúa entre 10 y 15 metros más abajo.

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Una vez todos en el agua comienza la inmersión, que aunque técnicamente es sencilla, para nosotros supone el acceso a un entorno restringido y que nos genera una intensa emoción. El haz de luz solar que entra por la cueva genera una atmósfera especial y la limpieza del agua, el estar sin más gente ahí abajo la belleza de las foemaciones geológicas y los restos arqueológicos hacen de esta inmersión una experiencia inolvidable.

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Finalizada la inmersión nos van izando a todos con un sistema de poleas que hacen muy cómoda la salida, foto de grupo y recuerdo para siempre.

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