En esta zona norte de Borneo no sabíamos muy bien como organizarnos, movernos en buses era engorroso para todo lo que queríamos hacer, los taxis compartidos no existen y los privados son muy caros. Al final alquilar un coche aquí no es muy caro, menos de 30 € diarios y eso nos daba la libertad de ir y parar donde nos apetezca, que es una de las cosas que más valoramos. Así que alquilamos un coche por 10 días sin saber que íbamos a acabar haciendo 2.800 km. Nos pusimos en marcha hacia el oeste, hacia el Kota Kinabalu que es el nombre de una montaña, un parque nacional y una ciudad de la costa.

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Nos dirigimos al Parque Nacional Kota Kinabalu, a casi 300 Km al Oeste de Sandakan, donde hemos aterrizado y desde donde saldremos de Borneo. Vamos improvisando los sitios porque no hemos tenido tiempo de preparar lo que vamos a visitar. Vemos un cartel que apunta a Poring Hot Spring y nos parece que puede estar interesante y nos desviamos hacia allí. Encontramos un complejo turístico con alojamientos muy caros, y entrada para cada cosa que quieres ver. Entramos en primer lugar al Jardín Botánico y Aviario. Todo está muy abandonado, en el aviario no hay aves, hay pocas indicaciones sobre plantas, parece que está abandonado, salvo la taquilla de entrada que si estaba abierta y que nos cobraron el ticket, pero había un pequeño tesoro que Auxi llevaba tiempo buscando. Una raflexia en flor. Se trata de la flor más grande del mundo que además es una planta muy rara, pues no tiene clorofila ni raíces, sino que parasita a otras plantas y se abre durante 7 días al año y no todos los años. Por fin aquí la encontramos.

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Había también un jardín de orquídeas, mejor cuidado pero con pocas plantas en flor. A la salida una zona de bambúes.

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Ya cerca del atardecer pregunté en la taquilla de las piscinas termales si nos dejaban echar un vistazo y pasamos. Lo que más nos gustó fue una cascada que había 15 minutos más allá de las piscinas.

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Como nos resultaba muy caro dormir en la zona seguimos en dirección hacia el Kinabalu. Una población más o menos grande, Ranau, fue el lugar donde encontramos un hostal limpio y asequible. Nos sorprendió la cantidad de golondrinas del lugar y las buenas vistas de la montaña.

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Al día siguiente partimos hacia la base de la montaña, a medida que nos acercábamos crecía en tamaño y belleza. Alguna rotonda de la carretera nos sorprendió.

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La entrada al Parque Nacional es de pago. Una vez dentro nos dirigimos a la zona donde se accede al sendero de acceso a la cumbre, este camino está controlado porque hay un cupo de personas limitado a la capacidad de los refugios que hay cerca de la cumbre, y porque además el permiso de ascenso es caro. En la zona hay una pequeña colina con un camino que ahora está cerrado, pero por el que subimos para ver mejor la montaña.

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Nuestro siguiente destino el jardín botánico. En este caso mejor cuidado que el anterior, pero no tenía ninguna raflexia en flor Risa1p No obstante es de un verde salvaje y con un bonito arroyo en su interior.

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Lo que más nos ha llamado la atención es la cantidad de nepenthes o plantas jarra que había. Son plantas carnívoras y muy curiosas. Desde luego es un destino que a los botánicos y aficionados a las plantas les encantará.

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Obviamente había otras plantas hermosas, aunque parece ser que no era un momento álgido de floración.

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Además nos encantaron los brotes terminales de los enormes helechos del parque.

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También encontramos una zona de lianas especialmente bonita, pero le faltaba algo ...

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… ya se, le faltaba gente mona Risa1p

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Hicimos algún intento de conseguir un permiso de ascenso a la cumbre pero todo estaba reservado, aunque quedaba una posibilidad de intentar ver si para dentro de un par de días había espacio en el refugio de los malayos, que además es la opción más barata pues el resto de opciones pasa de los 200 €, pero eso requería quedarse un par de días a la espera y era incierto. Así que algo frustrados abandonamos la zona camino de la ciudad de Kota Kinabalu, disfrutando de las vistas de la montaña.

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Llegamos a la ciudad con las últimas luces del atardecer a su magnífica mezquita y a una bonita bahía.

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En esta ciudad, moderna y vibrante, vamos a pasar poco más que una noche. Visitamos su mercado nocturno ,donde disfrutamos de una cena de marisco rica, rica.

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Vimos muchos de los peces de los que disfrutamos buceando.

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En un mercado de este tipo nunca falta el pescado desecado.

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También vimos que había una zona de costureros.

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Llegando al hotel en uno de los restaurantes que tienen acuarios para mantener los peces vivos encontramos multitud de peces roca, dicen que a los chinos les gustan mucho y los pagan bien caros.

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Para el día siguiente decidimos partir hacia Brunei, nos llama la atención conocer ese Reino o Sultanato, durante el camino vimos anunciado un Motel con un nombre poco sugerente.

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Poco más adelante en otro cartel nos decía el porqué no era conveniente alojarse en ese lugar Risa1p

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Fue un viaje largo, donde pasamos por delante de pueblos que tenían su costa llena de petroleros y torres de perforación. Esta zona es el origen de una parte importante de la riqueza de Malasia.

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